Escobedo, Coahuila.
El Gobierno de Coahuila inició una nueva etapa de inversión educativa con más de 70 millones de pesos destinados a programas de mobiliario escolar, uniformes y tenis gratuitos, con una estrategia que busca atender la equidad educativa y, al mismo tiempo, reducir parte de la presión económica que representa el regreso a clases para las familias.
Desde Escobedo, el gobernador Manolo Jiménez Salinas puso en marcha para todo el estado los programas de Mobiliario Escolar y Uniformes y Tenis Escolares, como parte de la estrategia Impulso Educativo.
De acuerdo con la información presentada durante el evento, el programa de uniformes y calzado escolar representa una inversión de 51 millones de pesos y beneficiará a más de 90 mil alumnos y alumnas de escuelas rurales y urbanas marginadas.
A esto se suman 20 millones de pesos para el programa de mobiliario escolar, que contempla beneficiar a 150 escuelas en las distintas regiones de Coahuila.
Educación como inversión social
El arranque de los programas ocurre apenas unos días después del inicio del ciclo escolar 2026-2027, para el cual el Gobierno estatal también puso en marcha la entrega de útiles escolares y libros de texto gratuitos a más de 500 mil estudiantes de los 38 municipios.
Para la administración estatal, la política educativa representa una inversión de largo plazo orientada a ampliar las oportunidades de estudiantes y disminuir las brechas existentes entre comunidades.
Jiménez Salinas adelantó además que en las próximas semanas comenzará el programa de construcción de techumbres escolares más grande en la historia de Coahuila, mientras que actualmente se destinan más de 400 millones de pesos a obras en escuelas y espacios educativos.
El gobernador sostuvo que la educación constituye una de las principales herramientas para mejorar las condiciones de vida de niñas, niños y jóvenes, además de señalar que los programas de apoyo durante el inicio de cada ciclo escolar buscan sumarse al esfuerzo económico que realizan las familias.
Las Claves de ENCLAVE
La dimensión económica de esta política está en el alivio directo al gasto familiar y en la reducción de barreras materiales que pueden afectar la permanencia escolar, particularmente en comunidades rurales y zonas urbanas marginadas.
Los 90 mil beneficiarios del programa de uniformes y calzado representan un universo significativo dentro de la matrícula estatal, mientras que la intervención en 150 planteles mediante mobiliario apunta a mejorar las condiciones físicas en las que se desarrolla la actividad educativa.
Para el sector productivo, una población con mejores condiciones de acceso y permanencia en la educación representa también una inversión en capital humano, factor determinante para la competitividad de Coahuila, particularmente en un estado con una importante base industrial y una creciente demanda de trabajadores especializados.
El siguiente desafío será medir los resultados más allá del número de beneficiarios: mejor infraestructura, menor desigualdad educativa, permanencia escolar y mejores capacidades para incorporarse posteriormente al mercado laboral.
A la par de los programas estatales, Escobedo tendrá próximamente obras de modernización del alumbrado público y la adquisición de una pipa y un camión recolector de basura, ampliando la agenda de infraestructura municipal anunciada durante la gira.
Con esta estrategia, Coahuila coloca nuevamente el gasto educativo como una inversión social y económica, cuyo impacto deberá evaluarse por su capacidad para cerrar brechas y fortalecer el capital humano que requiere el desarrollo futuro del estado.





