Coahuila levanta la mano por la soberanía energética

El mensaje es directo para el sector empresarial: Coahuila está listo para transformar su riqueza geológica en una palanca de desarrollo

Saltillo, Coahuila.

En un movimiento que busca rediseñar el mapa económico del norte de México y fortalecer la autonomía energética del país, el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, ratificó su total disposición para colaborar con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La propuesta es clara: convertir a la entidad en el epicentro nacional de la extracción de gas natural.

Para el mandatario estatal, el proyecto no es solo una cuestión de recursos naturales, sino un imperativo de seguridad nacional y competitividad económica. Bajo la premisa de que «el desarrollo no puede esperar», Jiménez Salinas subrayó que la entidad posee las reservas, la tecnología y, sobre todo, la estabilidad necesaria para liderar este cambio de paradigma.

El espejo de Texas: Una oportunidad de miles de millones

La argumentación de Jiménez Salinas se apoya en la geografía y el éxito probado de los vecinos del norte. Con la mirada puesta en la frontera, señaló que el auge económico del sur de Texas en los últimos 15 años no es casualidad, sino producto de la explotación inteligente de estos mismos yacimientos que cruzan la línea fronteriza.

“Si lo están haciendo a unos kilómetros de la frontera, en un estado que si fuera un país sería la sexta economía del mundo, en Coahuila podemos obtener los mismos resultados”, afirmó el gobernador, destacando el potencial de generación de miles de empleos y una derrama económica de miles de millones de dólares.

El fin de la dependencia: Soberanía y Realismo

Uno de los puntos críticos de la postura de Coahuila es la crítica al modelo actual de importación. Resulta contradictorio, a juicio del Ejecutivo estatal, que México dependa en un 80% del gas extranjero cuando el subsuelo coahuilense resguarda una de las reservas más grandes del país.

Para disipar dudas sobre la viabilidad operativa y ambiental, el gobernador fue enfático en tres pilares que garantizan la factibilidad del proyecto en la región:

  1. Sustentabilidad: Disponibilidad de agua tratada para los procesos de extracción sin comprometer el consumo humano.
  2. Infraestructura y Talento: Vocación minera y energética histórica en las regiones Centro, Carbonífera y Norte.
  3. Seguridad: Un estado blindado donde el crimen organizado no tiene injerencia en la cadena de valor de los energéticos («huachicol»).

Una palanca de desarrollo regional

La propuesta enviada a Palacio Nacional busca que Coahuila sea el estado pionero en esta nueva etapa de extracción. Al ofrecer «todo el apoyo» a la Dra. Sheinbaum, Manolo Jiménez posiciona a la entidad no como un solicitante de recursos, sino como un socio estratégico capaz de proveer la energía que el nearshoring y la industria nacional demandan con urgencia.

El mensaje es directo para el sector empresarial: Coahuila está listo para transformar su riqueza geológica en una palanca de desarrollo que consolide la soberanía energética, garantizando un entorno seguro y técnicamente apto para la inversión de alto nivel.