Saltillo, Coahuila.
En un contexto nacional marcado por la incertidumbre derivada de las tensiones comerciales, la presión política de Estados Unidos sobre México y el inicio de una etapa crítica rumbo a la revisión del T-MEC, el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, envió un mensaje dirigido tanto al sector productivo como a los inversionistas nacionales y extranjeros: en Coahuila existe gobernabilidad, diálogo institucional y estabilidad laboral.
Durante la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, el mandatario estatal subrayó que el modelo laboral de la entidad se sostiene sobre una coordinación permanente entre trabajadores, sindicatos, iniciativa privada y los tres órdenes de gobierno, una fórmula que —aseguró— ha permitido mantener a Coahuila como uno de los estados más competitivos del país para la atracción de inversiones y generación de empleo.
“En Coahuila existe capacidad de diálogo y nos sentamos siempre las y los trabajadores, los sindicatos, la iniciativa privada y los tres órdenes de gobierno para cuidar la estabilidad laboral”, sostuvo el gobernador ante líderes sindicales, representantes empresariales y autoridades estatales.
Estabilidad laboral, activo estratégico para la inversión
El mensaje adquiere relevancia en un momento donde diversas regiones del país enfrentan incertidumbre económica derivada de factores externos como las disputas políticas entre México y Estados Unidos, la presión en temas de seguridad, narcotráfico y migración, así como el entorno de revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
Frente a ese panorama, Coahuila busca consolidarse como un “refugio industrial” para las cadenas productivas de Norteamérica, particularmente en sectores como el automotriz, manufactura avanzada, metalmecánico y energético.
El gobernador enfatizó que el empleo sigue siendo “la herramienta más poderosa para prosperar”, por lo que el objetivo central de su administración es mantener condiciones que permitan conservar y atraer nuevas fuentes laborales.
“Aquí nos ponemos de acuerdo para atraer más plazas laborales, pero sobre todo, para cuidar los que tenemos”, expresó.
La declaración también refleja una estrategia política y económica clara: fortalecer la percepción de certidumbre institucional en una etapa donde empresas internacionales analizan riesgos antes de ampliar operaciones en México.
Coahuila apuesta por la unidad frente al clima nacional de polarización
Uno de los mensajes más relevantes del evento fue el llamado a la unidad entre sindicatos, empresarios y gobierno, contrastando con el ambiente de confrontación política que prevalece a nivel nacional.
Jiménez Salinas insistió en que la entidad ha logrado construir acuerdos mediante el diálogo y no desde la confrontación, lo que ha permitido sostener paz laboral incluso en momentos de presión económica internacional.
En ese sentido, felicitó a Tereso Medina Ramírez por asumir la dirigencia nacional de la CTM, destacando que el sindicalismo coahuilense mantiene una visión enfocada en resultados y productividad.
“Lo que busca Tereso Medina al frente de la CTM es lo que se busca en Coahuila: unidad, trabajo en equipo, hacer que las cosas sucedan, no polarización, no grilla, y dar resultados a favor de nuestra gente”, señaló.
Coahuila, entre los estados con mejores condiciones laborales
Por su parte, Nazira Zogbi Castro aseguró que la entidad mantiene indicadores laborales superiores al promedio nacional gracias al trabajo coordinado con el sector empresarial.
De acuerdo con los datos presentados:
- Más del 76% de los trabajadores cuentan con contrato escrito.
- Cerca del 87% accede a prestaciones laborales superiores a las establecidas por ley.
Estas cifras fortalecen el posicionamiento de Coahuila dentro del corredor industrial del norte del país, especialmente en momentos donde empresas globales priorizan estabilidad sindical, certeza jurídica y productividad laboral como factores clave para invertir.
El contexto del T-MEC y la presión estadounidense
La narrativa del gobierno estatal ocurre en paralelo a un escenario binacional complejo. La presión de Washington sobre México en temas de seguridad, las acusaciones contra funcionarios mexicanos y el endurecimiento del discurso político estadounidense han comenzado a generar preocupación dentro de sectores industriales y financieros.
En este contexto, estados exportadores como Coahuila buscan blindarse mediante estabilidad interna, fortalecimiento institucional y relaciones sólidas con el sector privado.
No es casualidad que el discurso del gobernador enfatizara la coordinación entre trabajadores, sindicatos y empresas. La estabilidad laboral se ha convertido en uno de los principales activos estratégicos de Coahuila frente al proceso de relocalización industrial, el nearshoring y la eventual renegociación de reglas dentro del T-MEC.
Con una economía profundamente integrada al mercado estadounidense, particularmente en la industria automotriz y manufacturera, el estado apuesta a mantener un entorno de certidumbre mientras otras regiones del país enfrentan mayores niveles de tensión política, inseguridad o conflictividad social.
La ceremonia reunió además a representantes de centrales obreras, sindicatos industriales, líderes empresariales y autoridades de los tres poderes, consolidando un mensaje político-económico claro: Coahuila busca diferenciarse como un estado de estabilidad, diálogo y condiciones favorables para la inversión en medio de uno de los momentos más delicados en la relación México–Estados Unidos de los últimos años.





