HR Ratings rebaja la calificación de México por presión fiscal y menor crecimiento económico

La nota soberana de largo plazo pasó de HR BBB+ a HR BBB. La calificadora advierte que la deuda podría alcanzar 65.6% del PIB en 2033 si persisten las presiones fiscales.

Ciudad de México

El deterioro de las finanzas públicas y las menores perspectivas de crecimiento llevaron a HR Ratings a reducir la calificación soberana de largo plazo de México, de HR BBB+ (G) a HR BBB (G), decisión anunciada el 15 de octubre. La agencia mantuvo la perspectiva estable y ratificó la calificación de corto plazo en HR3 (G), pero advirtió que la trayectoria del déficit y el endeudamiento representa un desafío para la sostenibilidad fiscal del país.

La rebaja constituye una señal de mayor riesgo crediticio en la evaluación de la calificadora, aunque no significa que México haya perdido automáticamente el grado de inversión ni que se encuentre en incumplimiento de sus obligaciones. El impacto dependerá de la evolución de las finanzas públicas, las condiciones de mercado y las evaluaciones de otras agencias.

Déficit persistente y deuda al alza

Uno de los principales factores señalados por HR Ratings es la permanencia de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) por encima de 4% del producto interno bruto (PIB). La agencia calcula que el déficit amplio fue de 5.76% del PIB en 2024 y de 4.31% en 2025; para 2026 estima un nivel de 4.6%.

A este escenario se suma una previsión de crecimiento económico real de apenas 1.3% para 2026, por debajo del 1.5% contemplado por Hacienda, según el reporte. La calificadora también redujo su estimación de crecimiento de largo plazo de 1.85% a 1.50% anual.

La combinación plantea un problema estructural: un crecimiento más lento limita la expansión de los ingresos tributarios, mientras que los déficits recurrentes mantienen las necesidades de financiamiento público. En ese contexto, HR Ratings proyecta que la deuda neta soberana pasaría de 52.6% del PIB en 2025 a 54.5% al cierre de 2026, y podría alcanzar 65.6% en 2033. Estas cifras son estimaciones de la agencia, no resultados consumados.

El costo financiero reduce el margen presupuestario

El costo de la deuda es otro factor relevante. HR Ratings reporta que, en 2025, el costo financiero equivalió a 3.7% del PIB, frente a participaciones federales para estados y municipios equivalentes a 3.8%. Además, identifica que los gastos obligatorios representaron 82.5% del gasto ejercido, lo que deja un margen más limitado para reasignaciones presupuestarias.

Esto no implica recortes automáticos en infraestructura, salud, educación o seguridad. Sin embargo, cuando una mayor proporción de los recursos se destina a compromisos financieros, el Gobierno dispone de menos flexibilidad para impulsar nuevos proyectos sin aumentar ingresos, reducir otros gastos o recurrir a más financiamiento.

La situación de Petróleos Mexicanos también forma parte del análisis. HR Ratings considera que la empresa continuará requiriendo apoyo gubernamental para atender sus obligaciones de deuda al menos hasta 2029, lo que mantiene una exposición financiera para el sector público.

¿Qué significa para inversionistas y empresas?

Una reducción de calificación puede influir en la percepción de riesgo de los inversionistas y, eventualmente, elevar el rendimiento que exigen para financiar al Gobierno mexicano. Si ese efecto se materializa, también podría repercutir indirectamente en las condiciones de crédito para empresas, aunque no de manera automática: cada compañía enfrenta costos distintos según su solvencia, flujo de efectivo, garantías y exposición cambiaria.

Para la inversión productiva, el desafío es doble. México necesita mantener sus ventajas comerciales y logísticas, particularmente en las cadenas manufactureras vinculadas con Estados Unidos, pero también requiere certidumbre regulatoria, infraestructura y capacidad fiscal para sostener el crecimiento.

La advertencia está en la trayectoria

La rebaja de HR Ratings no debe interpretarse de forma aislada. La variable crítica es la combinación de déficits persistentes, crecimiento moderado y una deuda que, bajo el escenario de la agencia, seguiría aumentando durante los próximos años.

El reto consiste en consolidar las finanzas públicas sin debilitar la inversión productiva que puede ampliar la capacidad de crecimiento. Una reducción sostenida de las necesidades de financiamiento, acompañada de mayor productividad y crecimiento, ayudaría a mejorar la trayectoria fiscal; un ajuste que sacrifique infraestructura esencial podría limitar el potencial económico futuro.

Para empresarios e inversionistas, los indicadores que conviene seguir son la evolución de los RFSP, la deuda como proporción del PIB, el costo financiero, la inversión fija y las próximas decisiones de las agencias calificadoras. La señal de alerta no equivale a una crisis inmediata, pero sí coloca la disciplina fiscal y el crecimiento económico en el centro de la evaluación de riesgo de México.

Fuente: HR Ratings. (2026, 15 de octubre). Reporte soberano de México. https://www.hrratings.com/pdf/Reporte_Soberana_MAxico_2026.pdf