Economía mexicana crece, pero deuda y presión fiscal mantienen retos estructurales

La actividad económica recuperó dinamismo en el tercer trimestre de 2026 y mejoraron los balances públicos; sin embargo, la deuda equivale a 52.6% del PIB y persisten desafíos en la recaudación y las finanzas gubernamentales.

Ciudad de México.

La economía mexicana mostró señales de recuperación durante el tercer trimestre de 2026, impulsada por el repunte de la inversión pública y privada, el consumo interno y el desempeño de las exportaciones manufactureras. No obstante, detrás de los indicadores positivos persisten desafíos fiscales relacionados con la composición de los ingresos públicos, la dependencia de factores extraordinarios y el nivel de endeudamiento del sector público.

De acuerdo con la estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Producto Interno Bruto (PIB) habría registrado un crecimiento anual de 3.2% en el tercer trimestre, su mayor avance desde el mismo periodo de 2023. La inversión pública aumentó 6.2% anual en julio y la privada 6.7%, mientras que el consumo privado avanzó 1.1% en ese mes y 2% en el acumulado enero-julio.

El entorno también recibió respaldo del mercado laboral: la población ocupada aumentó en 294 mil personas frente al tercer trimestre de 2025, la tasa de desempleo se ubicó en 2.9% y la mediana de los ingresos laborales reales creció 3.9%. A su vez, la inflación general promedió 3.3%, su menor nivel desde el segundo trimestre de 2020.

En el frente externo, las exportaciones crecieron 10.7% respecto al trimestre anterior, con cifras ajustadas por estacionalidad, mientras que las importaciones aumentaron 12.3%. La inversión extranjera directa alcanzó 35 mil millones de dólares durante el primer semestre, un máximo histórico, aunque su crecimiento anual fue de 2.1%.

Recaudación: mejores resultados, pero con diferencias entre impuestos

Al cierre de septiembre, las finanzas públicas registraron balances mejores a los previstos. El déficit presupuestario fue 244 mil millones de pesos inferior al programado y el déficit primario presentó una diferencia favorable de 84 mil millones.

Sin embargo, el comportamiento de los ingresos tributarios fue desigual. La recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) disminuyó 5.3% real anual, principalmente por menores pagos en las declaraciones anuales de personas morales. En contraste, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) aumentó 12% real, su mayor crecimiento para un periodo similar desde 2021, y superó en 144 mil millones de pesos lo programado.

Los ingresos por impuestos a las importaciones crecieron 17.4% real anual en septiembre, aunque quedaron 44 mil millones de pesos por debajo de la meta. Por su parte, los ingresos petroleros cayeron 21.5% real anual, efecto asociado principalmente con una elevada base de comparación por la aportación extraordinaria realizada a Pemex en 2025. Sin esa operación, habrían aumentado 8.1% en el acumulado a septiembre.

Esta composición revela un desafío para las finanzas públicas: mantener una recaudación suficiente y recurrente, sin depender de ingresos extraordinarios o de condiciones coyunturales del consumo y el comercio exterior.

Deuda pública: administración de riesgos, no desaparición de obligaciones

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicó en 52.6% del PIB, mientras que la deuda neta del Gobierno Federal representó 49.4%. La diferencia entre ambos indicadores responde a que miden conceptos distintos: el primero incorpora los requerimientos financieros del sector público en su conjunto y constituye una referencia más amplia del endeudamiento.

La estructura de la deuda, mayoritariamente denominada en moneda nacional, a tasa fija y con vencimientos de largo plazo, contribuye a reducir la exposición a variaciones cambiarias, aumentos de tasas y necesidades de refinanciamiento. Además, el costo financiero disminuyó 3.7% real anual y se ubicó 159 mil millones de pesos por debajo de lo programado.

Entre las operaciones relevantes destacó la recompra anticipada de bonos en dólares y euros por 5 mil 800 millones de dólares, que eliminó vencimientos en dólares de 2027 y 2028 y redujo amortizaciones en euros de 2028. Estas medidas mejoran el perfil de vencimientos, aunque no eliminan el compromiso de atender el saldo de la deuda ni el costo futuro de su financiamiento.

El reto: convertir la recuperación en estabilidad de largo plazo

El gasto social aumentó 7.4% real anual y la inversión física avanzó 8% durante enero-septiembre. Estos incrementos respaldan servicios e infraestructura, pero la sostenibilidad de las finanzas públicas dependerá de que el crecimiento económico se traduzca en ingresos permanentes y de que el gasto mantenga una asignación eficiente.

México conservó el grado de inversión ante las principales calificadoras. Fitch Ratings confirmó el 17 de septiembre la nota soberana BBB- con perspectiva estable y destacó la estrategia de consolidación fiscal planteada en el Paquete Económico 2027.

Para inversionistas y empresas, el panorama combina oportunidades derivadas de la recuperación productiva, el comercio exterior y la inversión extranjera, con riesgos vinculados al endeudamiento y a la capacidad recaudatoria. La prueba para la política económica será sostener el crecimiento sin deteriorar los balances públicos y fortalecer los ingresos estructurales para reducir la vulnerabilidad fiscal en los próximos años.

Fuente: Secretaría de Hacienda y Crédito Público. (2026). Informe sobre la evolución económica, las finanzas públicas y la deuda pública durante el tercer trimestre de 2026.