Competitividad estatal: el top 10 que atrae capital, pero aún no garantiza una economía completa

La competencia entre estados puede convertirse en una herramienta de política económica si se traduce en mejores servicios, energía y educación.

Ciudad de México.

La Ciudad de México conserva el primer lugar; Querétaro sube al segundo y Nuevo León permanece tercero. El diagnóstico del IMCO muestra que la ventaja competitiva no depende de un solo indicador, sino de la combinación de talento, infraestructura, empleo formal, capacidad productiva e instituciones confiables.

La edición 2026 del Índice de Competitividad Estatal (ICE) del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) deja una señal relevante para empresas e inversionistas: México tiene polos estatales con capacidades suficientes para atraer talento, inversión y actividades de mayor valor, pero esas capacidades siguen distribuidas de manera desigual. La competitividad nacional continúa siendo una suma de ventajas locales, no una condición homogénea del país.

La Ciudad de México mantuvo el liderazgo, mientras Querétaro avanzó cuatro lugares para colocarse en el segundo puesto y Nuevo León conservó el tercero. Coahuila subió tres posiciones hasta el cuarto lugar. Baja California Sur cayó tres lugares, aunque permaneció en el quinto; Jalisco retrocedió dos posiciones y se ubicó sexto. Yucatán avanzó tres lugares al séptimo, Aguascalientes descendió tres al octavo, Quintana Roo escaló doce al noveno y San Luis Potosí avanzó dos al décimo.

El top 10 del ICE 2026

PosiciónEntidadCambio frente a 2025Lectura ejecutiva
1Ciudad de MéxicoSin cambioLiderazgo integral en economía, infraestructura, mercado laboral y sociedad; su principal debilidad relativa está en Derecho.
2Querétaro+4El mejor desempeño institucional del grupo; oportunidad para cerrar brechas en sociedad, mercado laboral e infraestructura energética.
3Nuevo LeónSin cambioPotencia productiva, de innovación y complejidad económica; debe mejorar el desempeño relativo del mercado laboral y del gobierno.
4Coahuila+3Seguridad, Estado de derecho y exportaciones sostienen su ascenso; infraestructura y gobierno siguen por debajo de su fortaleza productiva.
5Baja California Sur-3Destaca en mercado laboral, turismo e inversión extranjera directa; enfrenta límites de diversificación, escala económica e intensidad energética.
6Jalisco-2Economía, infraestructura, mercado laboral y patentes son activos; Derecho y gobierno representan frentes de mejora.
7Yucatán+3Instituciones y gobierno son su mayor fortaleza; economía, infraestructura y mercado laboral todavía no acompañan ese desempeño.
8Aguascalientes-3Permanece dentro del grupo líder, pero su retroceso advierte presión sobre crecimiento, formalidad y capacidad de expansión.
9Quintana Roo+12Es el mayor avance del ranking; el reto es convertir el impulso turístico y de servicios en diversificación, talento e infraestructura resiliente.
10San Luis Potosí+2Consolida una posición competitiva vinculada a manufactura y logística; necesita profundizar talento, conectividad e instituciones para sostener el avance.

El IMCO advierte que los estados líderes no siguen una ruta única. En la medición por subíndices, la capital del país ocupa el primer sitio en Economía, Infraestructura y Sociedad, además del segundo en Mercado de trabajo. Querétaro aparece primero en Sistema político y gobiernos y segundo en Infraestructura. Nuevo León ocupa el segundo lugar en Economía y el tercero en Infraestructura. Coahuila destaca en Derecho, con el segundo lugar nacional, y en Sociedad, con el quinto.

Baja California Sur tiene el primer lugar en Mercado de trabajo y el segundo en Sociedad. Jalisco se ubica tercero en Economía, quinto en Infraestructura y tercero en Mercado de trabajo. Yucatán encabeza Derecho y ocupa el segundo lugar en Sistema político y gobiernos. Estas diferencias muestran que una entidad puede ser atractiva por seguridad, otra por talento y otra por su plataforma productiva. El riesgo para el inversionista aparece cuando una fortaleza no está respaldada por las demás condiciones operativas.

Lo que el ranking significa para CEOs e inversionistas

El ICE 2026 funciona menos como una lista de ganadores y más como un mapa de riesgos operativos. Los estados con mejores perspectivas son aquellos capaces de combinar exportaciones, energía, conectividad, talento y seguridad jurídica. Una entidad que sobresale en una sola variable puede atraer un proyecto; una entidad que mejora simultáneamente en varias puede sostener un ecosistema empresarial.

Para la toma de decisiones, la lectura recomendable es doble. Primero, comparar la posición general con los subíndices para identificar si la ventaja es estructural o depende de un solo pilar. Segundo, revisar la evolución frente al año anterior y la distancia respecto de las otras entidades. El propio IMCO distingue entre mejora interna y mejora relativa: crecer no basta si los competidores avanzan más rápido.

La conclusión para México es clara. La competencia entre estados puede convertirse en una herramienta de política económica si se traduce en mejores servicios, energía confiable, educación útil para las empresas, agua administrada con eficiencia y reglas previsibles. Si las entidades se limitan a celebrar su posición, el índice será una fotografía. Si usan sus debilidades para corregir políticas, puede convertirse en una agenda de inversión. La diferencia, como suele ocurrir en la economía, estará en la ejecución.

Referencia: Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). (2026). Índice de Competitividad Estatal 2026. https://imco.org.mx/