Ciudad de México
El reciente informe del Producto Interno Bruto Trimestral (PIBT) al segundo trimestre de 2025, publicado por el INEGI, arroja una cifra que, a primera vista, podría invitar al optimismo: un crecimiento anual del 5.4%. Sin embargo, para el inversionista extranjero y el empresario mexicano que basan sus decisiones en la data dura y la prospectiva estratégica, este número debe ser analizado con la lupa de la cautela. El crecimiento debe ser sostenible y estar cimentado en pilares sólidos, no en la inercia del consumo.
El dato del 2T 2025, si bien refleja una economía que aún se beneficia de la inercia post-pandemia y la fortaleza de su sector externo, ya muestra las grietas de una desaceleración que se ha agudizado en la segunda mitad del año, con proyecciones de crecimiento para 2025 que se han desplomado hasta el 0.3% según el Banco de México.
Datos Clave para la Toma de Decisiones Empresarial
Para el sector productivo, la composición del PIB por el método del ingreso y del gasto revela dónde se encuentran las oportunidades y, más importante aún, dónde radican los riesgos.
| Componente del PIB (2T 2025) | Variación Anual | Proporción del PIB | Implicación Estratégica |
| Exportaciones de Bienes y Servicios | +19.8% | 39.2% | El motor externo (nearshoring) es el principal sostén de la economía. |
| Remuneración de Asalariados | +11.7% | 30.4% | Fuerte demanda interna impulsada por el poder adquisitivo del trabajo formal. |
| Consumo Final | +4.4% | 80.2% | La demanda interna sigue siendo robusta, pero depende de la estabilidad laboral. |
| Formación Bruta de Capital Fija (Inversión) | +0.7% | 22.6% | ALERTA ROJA: Crecimiento marginal que no garantiza la capacidad productiva futura. |
| Excedente Bruto de Operación | +2.6% | 40.6% | El margen de las empresas crece a un ritmo significativamente menor que el costo laboral. |
La Crítica Sutil: El Talón de Aquiles de la Inversión
El dato más preocupante para cualquier empresario con visión de largo plazo es el crecimiento de apenas 0.7% en la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF). La FBCF es el indicador que mide la inversión en maquinaria, equipo y construcción, es decir, la capacidad productiva futura del país.
Un crecimiento del PIB del 5.4% con una inversión que apenas se mueve es una señal de que el crecimiento actual se está «comiendo» la capacidad instalada existente, sin reponerla ni expandirla a un ritmo adecuado. Esta es la crítica que el analista debe hacer: la economía está funcionando a tope de su capacidad actual, pero no está invirtiendo lo suficiente para sostener ese ritmo en el futuro.
La debilidad en la inversión fija se confirma con datos posteriores al 2T 2025, donde la FBCF ha mostrado caídas interanuales significativas, profundizando el riesgo de un estancamiento estructural. Para el inversionista, esto se traduce en una necesidad urgente de señales claras de política económica que incentiven la inversión privada a gran escala, más allá de los proyectos de infraestructura pública.
Visón Empresarial
La economía mexicana en el 2T 2025 fue un barco impulsado por un viento de cola externo (exportaciones) y una tripulación con buen ánimo (consumo y salarios). Sin embargo, la falta de inversión en la estructura del barco (FBCF) lo hace vulnerable a la próxima tormenta global.
La decisión estratégica para su organización debe ser: aprovechar la fortaleza del consumo y las exportaciones actuales, pero exigir y presionar por un entorno de mayor certeza jurídica y estímulos a la inversión productiva. El crecimiento de México a pasos de gigante solo será posible si la inversión fija bruta se convierte en el verdadero motor, superando el marginal 0.7% reportado.





