La Deuda Pública de México: Un Desafío Creciente para la Estabilidad Económica y la Inversión

La trayectoria de la deuda pública de México exige una atención estratégica por parte de los líderes empresariales.

Ciudad de México.

La deuda pública de México ha alcanzado niveles históricos, cerrando 2025 en un 53.1% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a 18.7 billones de pesos. Esta cifra representa el porcentaje más alto registrado desde el año 2000 y un incremento de casi 10 puntos porcentuales respecto al 43.3% del PIB observado en 2019. Este crecimiento sostenido, impulsado por un persistente desbalance entre el gasto público y la capacidad recaudatoria del Estado, plantea serios desafíos para la estabilidad económica y la certidumbre de la inversión privada en el país .

Un Desbalance Crónico: Causas y Consecuencias

Desde 2009, las finanzas públicas mexicanas han operado con desbalances presupuestarios, lo que significa que el gasto ha superado consistentemente los ingresos. Esta situación se ha exacerbado por una combinación de factores clave:

  • Menores Ingresos Tributarios y Petroleros: La desaceleración en la recaudación fiscal y la caída en los ingresos derivados del petróleo han mermado la capacidad del Estado para financiar sus operaciones sin recurrir al endeudamiento.
  • Mayores Gastos Estructurales: El incremento en el gasto en pensiones, las transferencias a Petróleos Mexicanos (Pemex) y el creciente costo financiero de la propia deuda han ejercido una presión insostenible sobre el presupuesto.

El Costo de la Deuda: Un Peso para Cada Mexicano

El impacto de esta creciente deuda se traduce en una carga financiera directa para los ciudadanos. Estimaciones del CIEP indican que, si los mexicanos tuvieran que liquidar la deuda en conjunto en 2026, cada habitante debería pagar 151,000 pesos. Esta cifra, que se proyecta a 152,000 pesos en 2027 y hasta 159,000 en 2031, ilustra la magnitud del compromiso intergeneracional que representa el endeudamiento actual.

Para ponerlo en perspectiva, liquidar la deuda en 2026 representaría hasta 3.8 años de ingresos para el decil I de la población (aquellos con ingresos mensuales de 5,598 pesos), o 1.2 meses para el decil X (con ingresos mensuales de 140,998 pesos), según la ENIGH 2024.

El costo financiero de la deuda también ha escalado. En 2025, representó el 3.7% del PIB, más del doble del 1.8% registrado en 2008. Este costo ha superado el gasto federal en educación pública desde 2015 y es significativamente mayor que el gasto en inversión física, una distancia que Hacienda no había registrado en tal magnitud.

Evolución de la Deuda Pública de México (2019-2025)

AñoSaldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (% del PIB)
201943.3%
202553.1%

Fuente: Secretaría de Hacienda y Crédito Público

Reconfiguración y Riesgos para la Inversión

La administración actual ha buscado reconfigurar el origen de los financiamientos, priorizando la deuda en pesos para que represente un máximo del 80% del total, como un «escudo» ante la volatilidad del tipo de cambio. La deuda interna pasó del 63.5% del total en 2018 a 74.9% al cierre de 2024 y 77.6% al cierre de 2025. Si bien esta estrategia busca mitigar el riesgo cambiario, la magnitud total de la deuda sigue siendo un factor crítico.

Para los empresarios e inversionistas, el crecimiento de la deuda pública genera incertidumbre. Un Estado con finanzas públicas presionadas puede verse obligado a tomar decisiones que afecten el entorno de negocios, como ajustes fiscales, recortes al gasto de inversión o un mayor costo de financiamiento. La sostenibilidad de la deuda es un pilar fundamental para la confianza de los mercados y la atracción de capitales a largo plazo.

Aunque se prevé que el costo de la deuda pueda bajar por menores tasas de interés y un peso más apreciado, la distancia entre el costo financiero y el gasto de inversión física es una señal de alerta. Un país que destina una parte creciente de sus recursos al pago de intereses, en detrimento de la inversión productiva, hipoteca su capacidad de crecimiento futuro y limita las oportunidades para el sector privado.

La trayectoria de la deuda pública de México exige una atención estratégica por parte de los líderes empresariales. Comprender sus causas, su impacto en las finanzas públicas y sus implicaciones para el entorno económico es crucial para la toma de decisiones informadas y la planificación a largo plazo en un escenario de creciente complejidad fiscal.