Inflación en México: electricidad y servicios presionan el gasto de los hogares

El INPC aumentó 0.41% en la primera quincena de octubre; el fin de subsidios eléctricos elevó los precios y mantiene presión sobre el presupuesto familiar.

Ciudad de México.

La inflación general en México se ubicó en 3.62% anual durante la primera quincena de octubre de 2026, mientras que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.41% respecto a la quincena anterior, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Aunque la tasa anual se mantuvo prácticamente estable frente al 3.63% observado en el mismo periodo de 2025, el incremento quincenal refleja presiones específicas sobre los precios que enfrentan los hogares.

El INPC alcanzó 146.7 puntos. Este indicador mide la variación promedio de los precios de una canasta representativa de bienes y servicios consumidos por las familias mexicanas. Su evolución permite evaluar cómo cambian los costos de vida, aunque el impacto particular depende de los hábitos de consumo y de la proporción del ingreso que cada hogar destina a distintos productos.

Electricidad y servicios impulsan los precios

El principal factor de presión durante la primera quincena de octubre fue el componente no subyacente, cuyos precios aumentaron 0.98% quincenal, frente al avance de 0.25% del índice subyacente, que permite observar con mayor claridad las tendencias de precios al excluir componentes de alta volatilidad.

Dentro del componente no subyacente, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno subieron 1.85%. El INEGI atribuyó este comportamiento, en mayor medida, a la conclusión del subsidio de las tarifas eléctricas de temporada de verano en 18 ciudades del país.

La electricidad registró un incremento quincenal de 18.51%, convirtiéndose en el producto con mayor incidencia individual al alza en el INPC durante el periodo. Entre las ciudades donde terminó el subsidio se encuentran Torreón, Monclova, Monterrey, Mérida y Ciudad Acuña, por lo que el ajuste resulta especialmente relevante para los hogares de estas localidades.

También aumentaron el transporte aéreo, 14.77%; el tomate verde, 22.07%; y los servicios profesionales, 9.55%. En contraste, bajaron los precios del limón, 10.43%, y del jitomate, 3.04%, entre otros productos.

La inflación subyacente mantiene presión en servicios

A tasa anual, la inflación subyacente fue de 3.78%, por encima de la inflación general de 3.62%. Dentro de este componente, los precios de las mercancías aumentaron 3.28%, mientras que los servicios subieron 4.26%.

Algunos rubros muestran presiones persistentes para el presupuesto familiar. Los restaurantes y servicios de alojamiento registraron una variación anual de 6.16%; los servicios educativos, de 5.85%; y los seguros y servicios financieros, de 7.06%.

Por su parte, los alimentos, bebidas y tabaco dentro del componente de mercancías aumentaron 4.57% anual. Estas cifras muestran que la inflación no afecta de manera uniforme a todos los gastos: los hogares que destinan una mayor proporción de sus ingresos a determinados servicios o productos pueden experimentar una presión distinta a la que refleja el promedio nacional.

¿Qué significa para los hogares mexicanos?

Una inflación anual de 3.62% no significa que todos los productos hayan subido ese porcentaje ni que el gasto de cada familia aumente en la misma proporción. Se trata de un promedio ponderado de precios. Sin embargo, cuando aumentan bienes y servicios indispensables, las familias tienen menos margen para ajustar su presupuesto sin reducir otros consumos.

El indicador de la Canasta de Consumo Mínimo, que sigue los precios de 170 bienes y servicios esenciales, aumentó 0.40% en la primera quincena de octubre y 3.44% anual. Aunque su variación anual fue inferior a la inflación general, el dato no representa por sí mismo el costo total de vida de cada hogar ni mide directamente la capacidad adquisitiva de sus ingresos.

Para las familias, el reto consiste en enfrentar aumentos diferenciados en electricidad, alimentación, transporte y servicios. Para las empresas, el encarecimiento de ciertos insumos y servicios puede elevar costos operativos y trasladarse, dependiendo de las condiciones del mercado, a los precios finales.

Inflación moderada no significa ausencia de presión económica

La estabilidad de la inflación anual respecto a octubre de 2025 no elimina las presiones que enfrentan los consumidores. La variación quincenal de 0.41%, junto con el incremento de la electricidad tras el fin de los subsidios de verano, evidencia cómo los ajustes estacionales y las tarifas pueden modificar el gasto familiar en periodos cortos.

El dato también revela una diferencia importante: mientras la inflación general se ubicó en 3.62%, los servicios registraron aumentos anuales de 4.26% y los seguros y servicios financieros de 7.06%. Para evaluar el bienestar económico, no basta con observar el promedio nacional; también es necesario considerar qué bienes y servicios suben, cómo se distribuye el ingreso y cuánto margen tienen los hogares para absorber esos incrementos.

La inflación es, en última instancia, una variable que conecta la estabilidad macroeconómica con la economía cotidiana. Su evolución influye en las decisiones de consumo, ahorro, costos empresariales y planeación financiera. La siguiente publicación quincenal del INPC está prevista para el 24 de noviembre de 2026 y permitirá conocer si las presiones observadas en octubre continúan o se moderan.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Índice Nacional de Precios al Consumidor, primera quincena de octubre de 2026, Boletín de Indicador 633/26.