IED en México: récord de inversión, pero con freno a nuevos capitales

México reporta 34,968 mdd de IED, pero 88.5% es reinversión; la nueva ley eleva el escrutinio a capital extranjero.

Ciudad de México.

México presume un récord histórico de 34,968 millones de dólares (mdd) de Inversión Extranjera Directa (IED) durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, detrás de la cifra existe una realidad menos contundente: 88.5% corresponde a reinversión de utilidades y apenas 7.8% a nuevas inversiones.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, las empresas extranjeras ya establecidas en México reinvirtieron 30,957 mdd, mientras que la llegada de capital nuevo sumó solamente 2,726 mdd. El resto, 1,285 mdd, correspondió a cuentas entre compañías.

El dato confirma que las compañías que ya operan en México continúan apostando por el país, una señal positiva de permanencia y confianza. Pero también plantea una pregunta estratégica: ¿México está atrayendo nuevo capital o principalmente reteniendo el capital que ya tiene?

El segundo mensaje: más seguridad para la inversión

La discusión adquiere mayor relevancia luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum propusiera modificar la Ley de Inversión Extranjera para incorporar un mayor componente de seguridad nacional en determinadas adquisiciones extranjeras.

La iniciativa contempla incorporar a Defensa, Marina y Seguridad y Protección Ciudadana a la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras (CNIE), mientras que otras instituciones de seguridad e inteligencia participarían en asuntos considerados sensibles.

La propuesta no implica que los militares vayan a supervisar toda la inversión extranjera. El nuevo esquema estaría dirigido a operaciones específicas en sectores estratégicos y adquisiciones que impliquen determinados niveles de control.

El punto que genera preocupación empresarial es la certeza regulatoria.

La reforma propone sustituir la afirmativa ficta por una negativa ficta en asuntos de seguridad nacional: si la autoridad no resuelve una solicitud dentro de los 60 días hábiles, plazo que podría extenderse hasta 120 días, la operación se consideraría negada.

Las Claves de ENCLAVE: seguridad sí, incertidumbre no

México tiene razones para proteger infraestructura crítica, tecnología, datos, energía y otros activos estratégicos. Estados Unidos y Europa también cuentan con mecanismos de revisión de inversiones extranjeras.

El desafío está en no convertir la protección de la seguridad nacional en una barrera burocrática para el capital.

La paradoja es evidente: mientras el Gobierno utiliza el récord de IED como evidencia de confianza económica, simultáneamente propone un mecanismo que podría hacer más lenta la autorización de determinadas operaciones extranjeras.

El riesgo no es necesariamente que la reforma reduzca la IED de manera automática. El riesgo es que incremente la percepción de incertidumbre en proyectos que requieren velocidad y certeza para competir por capital internacional.

Y aquí aparece el dato que debería preocupar más: solo 7.8% de la IED del primer semestre fue inversión nueva.

Si México quiere aprovechar el nearshoring, atraer nuevas plantas y ampliar sus cadenas de suministro, necesita que ese porcentaje crezca.

El verdadero éxito de la política de inversión no será presumir un récord estadístico, sino conseguir más capital fresco, más plantas, más empleos, más proveedores nacionales y mayor capacidad productiva.

México necesita seguridad económica, pero también certeza jurídica. En la competencia mundial por inversión, ambas variables son inseparables.