Empleo crece en México, pero la informalidad y la precariedad también avanzan

La ENOE reporta más empleo en México, pero también más informalidad, subocupación y pérdida de plazas en manufactura durante agosto de 2026.

Ciudad de México.

La población económicamente activa (PEA) de México sumó 62.6 millones de personas en agosto de 2026, 1.3 millones más que en el mismo mes de 2025, con una tasa de participación económica de 59.3%, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI. La población ocupada alcanzó 60.7 millones, un avance anual de 1.2 millones de personas. A primera vista, el mercado laboral mexicano sigue creando empleo. El problema aparece al revisar la calidad de ese empleo.

Más ocupación, pero también más informalidad

La tasa de informalidad laboral subió de 54.8% a 55.0% en un año, lo que equivale a 33.4 millones de personas trabajando sin las prestaciones y protecciones de un empleo formal. La tasa de condiciones críticas de ocupación —que mide a quienes trabajan jornadas excesivas con ingresos insuficientes o jornadas insuficientes por causas ajenas a su voluntad— también aumentó, de 37.3% a 37.8 por ciento. La tasa de ocupación parcial y desocupación (TOPD1) creció de 9.2% a 9.5% de la PEA. Es decir, los tres principales indicadores de calidad del empleo empeoraron al mismo tiempo que la cantidad de empleos aumentaba.

Manufactura pierde plazas justo cuando México más las necesita

Por sector, los servicios concentraron 45.9% de la población ocupada, seguidos del comercio (19.1%) y la industria manufacturera (16.0%). Pero la manufactura fue uno de los sectores con mayor pérdida de empleo del país: 263,000 plazas menos en un año, junto con el sector primario (-290,000) y el comercio (-161,000). En contraste, los sectores con mayor creación de empleo fueron servicios diversos (+790,000), restaurantes y alojamiento (+538,000), servicios profesionales y corporativos (+247,000) y gobierno (+242,000).

Lo que revela el desplazamiento sectorial

Este patrón es una señal de alerta para la estrategia de nearshoring del país: mientras la creación de empleo se concentra en servicios de menor productividad relativa —restaurantes, servicios diversos, gobierno—, la manufactura, el sector que en teoría debería capitalizar la relocalización de cadenas productivas hacia México, está perdiendo plazas de trabajo. Esta lectura es consistente con la debilidad manufacturera que ya reportó el IGAE de junio y con el rezago educativo que evidenció PISA 2025 en matemáticas y ciencias, las competencias que demanda precisamente la manufactura avanzada.

El dato que pasa desapercibido: la composición de ingresos

La proporción de ocupados que ganan entre 1 y 2 salarios mínimos saltó de 25.1% a 32.4% de la población ocupada en un año, un incremento de 7.3 puntos porcentuales, mientras que la categoría «no especificado» cayó de 17.1% a 9.2 por ciento. Este movimiento probablemente refleja, en buena medida, un efecto estadístico del ajuste al salario mínimo más que una mejora real generalizada de ingresos, y merece lectura cuidadosa antes de interpretarse como una mejora del poder adquisitivo de los trabajadores.

Las Claves de ENCLAVE

El mercado laboral mexicano está creando empleo, pero ese crecimiento no se traduce en mejor calidad de la ocupación: más informalidad, más condiciones críticas y una manufactura que pierde plazas justo cuando el país compite por consolidarse como destino de inversión industrial. Para empresas que buscan talento calificado, la combinación de rezago educativo y pérdida de empleo manufacturero sugiere que la competencia por trabajadores capacitados en este sector se intensificará, no que exista una oferta laboral abundante y lista para escalar operaciones de mayor complejidad tecnológica.

Fuente: INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), Boletín 606/26, 25 de septiembre de 2026.