Ciudad de México.
El informe de finanzas públicas al cierre de septiembre de 2025, si bien es presentado por la Secretaría de Hacienda como un triunfo de la «estabilidad macroeconómica», esconde una realidad estratégica que los líderes empresariales y los inversionistas deben analizar con lupa: el costo de la deuda está creciendo a un ritmo insostenible, devorando recursos que deberían destinarse a la inversión productiva y al desarrollo social.
La narrativa oficial destaca el cumplimiento de las metas fiscales y la reducción del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) a 49.9% del PIB (frente al 51.3% de 2024). Sin embargo, el dato crucial para el empresario es el disparo del costo financiero, que aumentó un 8.6% real respecto al año anterior.
El Dilema Estratégico: Deuda vs Desarrollo
La deuda, aunque «estable» en términos de porcentaje del PIB, está encareciéndose significativamente. Este aumento del 8.6% real en el costo financiero tiene implicaciones directas para la sociedad y el sector privado:
| Indicador Financiero | Dato Clave (Septiembre 2025) | Implicación Estratégica para el Empresario |
| Costo Financiero | ▲ +8.6% real anual | Presión en Tasas de Interés: El encarecimiento de la deuda pública mantiene las tasas de interés elevadas, impactando directamente el costo del crédito para las Pymes y los proyectos de inversión. |
| Inversión Fija Bruta | ▼ -1.3% (acumulado a julio vs. cierre 2024) | Cautela de Inversionistas: Refleja la cautela del sector privado ante el entorno internacional y la falta de estímulos internos, a pesar de la solidez macroeconómica. |
| Consumo de Bienes Nacionales | ▼ -0.1% (acumulado a julio) | Sustitución por Importaciones: La apreciación del peso (18.31 pesos por dólar) impulsa el consumo de bienes importados (+10.4%), afectando la producción y la rentabilidad de las empresas nacionales. |
| Recaudación Tributaria | ▲ +7.0% real anual | Mayor Fiscalización: El crecimiento se debe al combate a la evasión y la actualización del marco fiscal (plataformas digitales, aduanas), lo que implica un entorno de mayor presión fiscal para las empresas. |
La Afectación al Empresariado y la Sociedad
El crecimiento del costo de la deuda es un freno silencioso a la economía. Cada peso que el gobierno destina al pago de intereses es un peso que deja de invertirse en infraestructura, salud o educación, sectores que son vitales para la productividad a largo plazo.
- Para el Inversionista: La deuda encarecida se traduce en un mayor riesgo país percibido, a pesar de las ratificaciones de calificación de agencias como JCR y S&P. La necesidad de mantener la deuda bajo control obliga a Hacienda a ser más agresiva en la recaudación, como lo demuestra el aumento del 7.0% real en la recaudación tributaria, impulsada por la fiscalización aduanera y el nuevo tratamiento fiscal a plataformas digitales.
- Para el Empresario Nacional: La apreciación del tipo de cambio, aunque celebrada por la estabilidad, ha provocado una disminución del 0.1% en el consumo de bienes nacionales, que están siendo sustituidos por importaciones. Esto golpea directamente a la base productiva del país, especialmente a las Pymes.
- Para la Sociedad: Aunque el gasto en protección social y educación creció (6.1% y 4.9% real anual), el aumento del costo financiero limita la capacidad del Estado para realizar la inversión física necesaria para el desarrollo. La inversión física, si bien superó el promedio de administraciones previas, se ubicó en un menor nivel respecto a la alta base de 2024, lo que sugiere una desaceleración en la creación de infraestructura productiva.
La deuda, aunque manejable, es una hipoteca al futuro que se traduce en un entorno de tasas de interés elevadas y una fiscalización más estricta. Los líderes empresariales deben integrar este costo financiero creciente en sus modelos de negocio, asumiendo que el acceso al crédito será más caro y que la presión recaudatoria se mantendrá alta. La estabilidad macroeconómica es un logro, pero el costo de mantenerla exige una estrategia de eficiencia y cautela por parte del sector privado.





