Saltillo, Coahuila
En un hito histórico que consolida el eje de Paz, Justicia y Estado de Derecho, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) otorgó un reconocimiento oficial al Estado de Coahuila. El motivo: la implementación del Programa en Materia de Desaparición de Personas, una política pública única en México que sitúa a las familias como protagonistas y centro de toda acción institucional.
Este reconocimiento no es fortuito; es el resultado de una visión liderada por el gobernador Manolo Jiménez Salinas, quien ha transformado la demanda social en una estructura gubernamental de coordinación permanente, convirtiendo a Coahuila en un ejemplo de cómo abordar las problemáticas más sensibles con transparencia y voluntad política.
Un Programa con Rostro Humano y Rigor Técnico
A diferencia de otros esquemas, el modelo coahuilense destaca por su construcción participativa. No fue diseñado tras un escritorio, sino en conjunto con el Grupo Autónomo de Trabajo, dependencias estatales y, fundamentalmente, los colectivos de familias.
Ejes Estratégicos del Programa:
| Eje de Acción | Objetivo Primordial | Impacto Social |
| Búsqueda e Identificación | Localización con rigor científico y forense. | Certeza jurídica y paz para las familias. |
| Atención Integral | Acompañamiento psicológico, jurídico y social. | Fortalecimiento del tejido familiar afectado. |
| Prevención y Sanción | Atacar causas estructurales y erradicar la impunidad. | Consolidación del Estado de Derecho. |
| Visibilización | Dignificar la memoria y las historias de vida. | Conciencia social y no repetición. |
Alianza con la Sociedad Civil: El Corazón del Proyecto
El gobernador Manolo Jiménez Salinas reiteró que este programa es un compromiso vivo. La coordinación se mantiene firme con colectivos emblemáticos que han sido clave en este proceso, tales como:
- Alas de Esperanza y Búscame.
- Caravana Internacional de Búsqueda.
- Familias Unidas y Fuundec-M.
- Grupo VIDA, Voz que Clama Justicia y RANADES.
- El respaldo técnico del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios.
“En Coahuila cumplimos los acuerdos. Seguiremos trabajando en equipo con los colectivos para que nuestro modelo siga siendo el referente nacional de justicia y acompañamiento. Aquí, la unidad es nuestra mayor fortaleza”, subrayó el mandatario.
Justicia como Pilar de la Competitividad
El reconocimiento de la ONU-DH envía un mensaje potente al mundo: Coahuila es un estado maduro. La seguridad no se entiende solo como la presencia de fuerza pública, sino como la capacidad de las instituciones para enfrentar el pasado, atender el presente y garantizar un futuro de legalidad.
Al colocar a las familias en el centro, la administración de Manolo Jiménez no solo atiende una herida social, sino que fortalece la confianza institucional. Un estado que respeta los derechos humanos y colabora con organismos internacionales es un estado que ofrece certidumbre total. Este «blindaje jurídico» es, en última instancia, lo que permite que Coahuila sea visto como un destino seguro para la vida, el trabajo y la inversión en este 2026.





