Arteaga, Coahuila.
En un paso histórico para la reconversión industrial y la adopción de tecnologías de alto valor agregado, el gobernador Manolo Jiménez Salinas confirmó la concreción de una inversión que supera los 2,000 millones de pesos para la instalación de una planta de manufactura y ensamble en el sector de semiconductores. El proyecto estará radicado en la Región Sureste de la entidad, impulsando la integración regional a las cadenas globales de suministro tecnológico.
El anuncio fue dado a conocer durante el arranque del programa de infraestructura municipal En Equipo le Entramos en Arteaga —donde además se destinarán 90 millones de pesos para servicios públicos e infraestructura hídrica, incluyendo la perforación de un pozo, tanque de almacenamiento y línea de conducción en San Antonio de las Alazanas—.
Estrategia Global: Alianzas Internacionales y Nearshoring Avanzado
El proyecto es el resultado de una fusión de capitales transnacionales asiáticos y europeos, articulado a través de las gestiones de la Secretaría de Economía y la Secretaría del Trabajo del Estado:
- Sinergia Transatlántica e Indopacífica: Integración de tecnología de punta europea con capacidades de escala y manufactura de firmas asiáticas líderes en el ecosistema microelectrónico.
- Respaldo Académico e Internacional: Convenio marco signado previamente por el Gobierno de Coahuila en Washington con la Universidad de Arizona (referente mundial en desarrollo de chips y semiconductores), orientado a la formación de talento, certificación universitaria y transferencia de tecnología.
- Talento de Alto Perfil: Generación de cientos de empleos directos especializados en ingeniería en mecatrónica, electrónica, materiales y robótica industrial.
Triángulo Triple Hélice y Ventajas Competitivas
Jiménez Salinas resaltó que la decisión de los inversionistas extranjeros de establecerse en Coahuila obedece a las condiciones estructurales que ofrece la entidad: la seguridad pública —posicionada en el primer lugar nacional de percepción ciudadana—, la certidumbre jurídica, la paz laboral y una infraestructura de parques industriales conectada directamente con la frontera sur de los Estados Unidos.
La articulación entre el sector privado, las instituciones de educación superior de la entidad y la política de promoción económica estatal consolida el modelo de Triple Hélice, permitiendo a Coahuila transitar de la manufactura tradicional hacia procesos de mente-factura y desarrollo tecnológico.
Con un capital superior a los $2,000 millones de pesos derivado de una alianza estratégica entre consorcios de Europa y Asia, Coahuila se posiciona en el mapa global de los semiconductores, diversificando la matriz industrial de la Región Sureste mediante la creación de cientos de empleos de alta especialización técnica.
Salto Cualitativo en la Cadena de Valor Subregional
Para los clusters automotriz, metalmecánico y de tecnologías de la información en Coahuila, la llegada de la industria de semiconductores representa una transformación cualitativa. Insertar a la entidad en la fabricación de insumos críticos para la electromovilidad y las telecomunicaciones reduce la vulnerabilidad de las cadenas de suministro regionales y eleva la competitividad de La Laguna y el Sureste frente a otros mercados de Norteamérica.
«Se concreta esta gran empresa que tiene que ver con los semiconductores; es una fusión de empresas asiáticas y europeas. Este proyecto es resultado de las gestiones que hemos impulsado en convenciones internacionales y acuerdos estratégicos, como el firmado en Washington con la Universidad de Arizona. La suma de esfuerzos entre gobierno, iniciativa privada y academia nos permite impulsar sectores tecnológicos de vanguardia, diversificar nuestra economía y crear empleos de alto nivel para nuestras familias», concluyó el gobernador Manolo Jiménez Salinas.
Con este anuncio, Coahuila no solo ratifica su liderazgo manufacturero en el norte del país, sino que se posiciona a la cabeza de la nueva era industrial de los componentes electrónicos en América Latina.





