Ciudad de México.
Los bloqueos carreteros en México pueden generar pérdidas económicas de entre 400 y 750 millones de pesos diarios, con afectaciones directas a la industria, el comercio y las cadenas de suministro, advirtió la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA). Ante este escenario, el organismo llamó a las autoridades y a las organizaciones transportistas a privilegiar el diálogo y alcanzar acuerdos que permitan atender las demandas del sector sin paralizar la actividad productiva.
La advertencia coloca sobre la mesa el costo económico de las interrupciones viales, que va más allá de las empresas de autotransporte. De acuerdo con CANACINTRA, los cierres retrasan el traslado de mercancías, interrumpen el suministro de materias primas y elevan los costos de operación, distribución y logística.
Pérdidas millonarias y presión sobre las cadenas de suministro
La cámara industrial señaló que las afectaciones alcanzan a micro, pequeñas, medianas y grandes empresas, al comprometer la continuidad operativa de los negocios y presionar las cadenas de suministro nacionales.
Los bloqueos también pueden afectar el abasto de bienes esenciales, la productividad y la generación de empleos. Cuando las mercancías y los insumos no llegan a tiempo, las empresas enfrentan dificultades para cumplir con sus compromisos comerciales, mantener sus procesos productivos y responder a la demanda del mercado.
El rango estimado de pérdidas —de 400 a 750 millones de pesos por día— dimensiona la exposición económica que representan las interrupciones en los principales corredores logísticos.
El sector productivo alza la voz por la seguridad carretera
CANACINTRA también exigió fortalecer las acciones de prevención, vigilancia y combate al robo al transporte de carga, la extorsión y otros delitos que ponen en riesgo tanto a los operadores como a las mercancías.
El pronunciamiento refleja la preocupación del sector industrial por las condiciones en las que operan las empresas que dependen del transporte terrestre. La inseguridad carretera, subrayó el organismo, no solo amenaza la integridad y la vida de los conductores: también genera costos adicionales, afecta la competitividad y compromete el funcionamiento de las cadenas de suministro.
La cámara pidió establecer mecanismos de coordinación y seguimiento que permitan evaluar resultados concretos en materia de seguridad y continuidad logística. El planteamiento coloca la atención de las demandas del transporte como una responsabilidad compartida entre autoridades y actores productivos.
El costo de paralizar la actividad económica
El posicionamiento de CANACINTRA evidencia que el sector productivo está alzando la voz ante un problema que afecta la operación cotidiana de las empresas y la certidumbre necesaria para producir, invertir y generar empleo.
La discusión no se limita al derecho a manifestarse ni a las demandas de los transportistas. También implica encontrar mecanismos de negociación que eviten que los cierres carreteros trasladen costos millonarios a industrias, comercios, trabajadores y consumidores.
Para México, la continuidad de las cadenas de suministro es un factor estratégico de competitividad, particularmente en una economía integrada a los mercados internacionales. La seguridad carretera, la eficiencia logística y la capacidad institucional para resolver conflictos son condiciones que inciden en los costos empresariales y en la confianza para invertir.
La exigencia del sector industrial es concreta: atender las demandas de seguridad y operación del autotransporte con resultados verificables, mantener abiertos los canales institucionales y alcanzar acuerdos que no comprometan el tránsito, la producción ni el abasto nacional.





