Banxico mantiene su tasa en 6.50% ante presiones inflacionarias globales

La Junta de Gobierno decidió por unanimidad mantener la tasa interbancaria en 6.50%, mientras la inflación general repunta a 3.42% en México.

Ciudad de México.

La Junta de Gobierno del Banco de México decidió por unanimidad mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 6.50%, de acuerdo con el comunicado de política monetaria del 24 de septiembre de 2026. La decisión se tomó con la presencia de todos sus miembros, en un contexto donde las tasas de interés de valores gubernamentales en México se incrementaron en la mayoría de sus plazos desde la decisión anterior, y el peso mexicano presentó cierta volatilidad.

El contexto global que presiona la decisión

Banxico señaló que la actividad económica global se habría expandido a un ritmo ligeramente menor en el tercer trimestre de 2026. En varias economías avanzadas, la inflación general repuntó recientemente debido al alza en precios de energéticos, mientras la inflación subyacente mostró persistencia. La Reserva Federal incrementó en 25 puntos base el rango de la tasa de fondos federales en su reunión de septiembre, en un entorno de volatilidad en los mercados financieros internacionales, aumentos generalizados en precios de materias primas, apreciación del dólar e incertidumbre persistente asociada al conflicto en Medio Oriente.

La inflación mexicana: subyacente a la baja, no subyacente al alza

Entre la primera quincena de julio y la primera de septiembre de 2026, la inflación general en México aumentó de 3.10% a 3.42%, resultado de un incremento en la inflación no subyacente. En contraste, la inflación subyacente continuó su tendencia descendente, de 3.95% a 3.79% en ese mismo lapso. Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 se redujeron, aunque las de mayor plazo permanecieron estables en niveles por arriba de la meta de 3 por ciento.

Los riesgos que vigila el banco central

Banxico identificó riesgos al alza para sus pronósticos de inflación: la persistencia de la inflación subyacente, disrupciones por políticas comerciales o el impacto inflacionario de conflictos geopolíticos, afectaciones climáticas, presiones de costos y una eventual tendencia a la depreciación del peso. Entre los riesgos a la baja mencionó una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos, un menor traspaso de costos, y menores presiones derivadas de la apreciación cambiaria registrada desde el año pasado. El banco central concluyó que el balance de riesgos para la trayectoria de inflación mantiene un sesgo al alza.

Lo que esto significa para empresarios e inversionistas

Para directivos financieros, la decisión confirma que Banxico no seguirá de manera mecánica los movimientos de la Reserva Federal, dado que ambas economías atraviesan etapas distintas del ciclo económico: mientras Estados Unidos eleva tasas, México mantiene la suya sin cambios, apoyado en la ausencia de presiones de demanda interna y el grado de restricción monetaria ya implementado. Esto sugiere que el costo del crédito en México podría mantenerse estable en el corto plazo, aunque el sesgo al alza en los riesgos de inflación reduce la probabilidad de recortes inminentes en la tasa de referencia, un factor relevante para la planeación financiera de empresas que dependen de crédito bancario para inversión o capital de trabajo.

Fuente: Banco de México, Anuncio de Política Monetaria, Comunicado de Prensa, 24 de septiembre de 2026.