Ciudad de México.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.10% quincenal en la primera quincena de agosto de 2026, con lo que la inflación general anual se ubicó en 3.26%, de acuerdo con el boletín 498/26 del INEGI. La cifra representa una moderación frente al 3.49% observado en el mismo periodo de 2025 y confirma una trayectoria descendente de la inflación general en el margen.
Inflación Subyacente y no subyacente
El índice de precios subyacente —que excluye bienes y servicios de alta volatilidad— aumentó 0.08% quincenal y 3.93% anual, frente a 4.21% en la misma quincena de 2025. Al interior, las mercancías subieron 0.07% quincenal (3.51% anual) y los servicios, 0.09% (4.34% anual). El índice no subyacente creció 0.18% quincenal y 0.96% anual, por debajo del 1.10% del año previo.
Agropecuarios y energéticos
Dentro del componente no subyacente, los precios agropecuarios avanzaron 0.39% quincenal, aunque en su comparación anual se ubican en terreno negativo, con una caída de 1.84%; los productos pecuarios retrocedieron 5.55% anual pese a subir 0.66% en la quincena. Los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 0.02% quincenal y 3.27% anual; dentro de este rubro, las tarifas autorizadas por el gobierno —como las de energía eléctrica o agua— avanzaron 7.52% anual, muy por encima de los energéticos de mercado, que crecieron solo 0.78% anual.
Productos con mayor incidencia
Entre los productos genéricos que más presionaron al alza destacaron el huevo (+7.92% quincenal), la cebolla (+19.03%), el taxi (+1.73%) y la vivienda propia (+0.10%). En sentido contrario, el gas doméstico LP (-2.05%), la papa y otros tubérculos (-5.97%), el jitomate (-4.86%) y el pollo (-1.21%) contribuyeron a moderar el índice general.
Comportamiento regional
Por entidad federativa, Tabasco (0.81%), Yucatán (0.68%), Quintana Roo (0.28%), Puebla (0.27%) y Oaxaca (0.26%) registraron las variaciones quincenales más altas del país, mientras que Baja California y San Luis Potosí (-0.17% cada una), Tamaulipas (-0.15%), Aguascalientes (-0.14%) e Hidalgo (-0.12%) presentaron las mayores caídas. Entre las ciudades, Saltillo, Coahuila, se ubicó entre las plazas con variación por arriba del promedio nacional, con un incremento quincenal de 0.34 por ciento.
Las Claves de ENCLAVE
La desaceleración del índice subyacente a 3.93% anual —su menor nivel para una primera quincena de agosto desde 2024— es la señal más relevante para el Banco de México de cara a sus próximas decisiones de política monetaria, dado que este componente refleja mejor la tendencia de fondo de los precios al excluir productos volátiles. Para empresarios e inversionistas, una inflación subyacente a la baja abre espacio, aunque no garantiza, a una postura monetaria menos restrictiva en los próximos meses.
Sin embargo, la caída anual de 1.84% en agropecuarios convive con incrementos quincenales puntuales muy altos —como el de la cebolla, de 19.03%, o el huevo, de 7.92%—, lo que evidencia la volatilidad característica de este componente y su impacto directo en el gasto de los hogares de menores ingresos, para quienes estos productos representan una proporción mayor del presupuesto. El avance de 7.52% anual en tarifas autorizadas por el gobierno es un punto a vigilar para el poder adquisitivo de las familias, en particular por su vínculo con servicios básicos como agua y electricidad.
Lectura para la región Laguna
Para Coahuila, el dato de Saltillo —con una variación quincenal de 0.34%, por encima del promedio nacional de 0.10%— sugiere presiones de precios locales superiores a las del resto del país en este corte, un factor relevante para el comercio y los negocios de la región que dependen del gasto de consumo de los hogares.
Visión En-Clave
El INEGI destaca que el INPC se integra con una muestra de alrededor de 123 mil artículos y servicios agrupados en 292 productos genéricos, y que su cálculo mantiene una certificación ISO 9001:2015 vigente desde 2011, lo que respalda la consistencia metodológica del indicador como referencia para la toma de decisiones de política monetaria y de negocio.
La moderación de la inflación general y, sobre todo, de la subyacente es una noticia favorable para el poder adquisitivo de los hogares y para las expectativas de tasas de interés. El riesgo hacia las próximas quincenas está en la volatilidad de productos agropecuarios específicos —cebolla, huevo, chile serrano— y en el ritmo de ajuste de tarifas gubernamentales, mientras que la oportunidad radica en que la tendencia descendente de la subyacente se consolide y abra margen para una política monetaria más laxa.





