Saltillo, Coahuila
La seguridad, la estabilidad laboral y la capacidad industrial están consolidando a Coahuila como uno de los destinos más competitivos para la inversión empresarial en México, de acuerdo con representantes de COPARMEX Nacional, quienes destacaron durante el 90 aniversario de COPARMEX Coahuila Sureste las condiciones de certidumbre que permiten a las empresas establecerse, crecer y desarrollar proyectos de largo plazo.
El reconocimiento empresarial ocurre en un contexto de expansión de la inversión productiva en la entidad. Entre 2024 y 2026, Coahuila ha confirmado 201 inversiones por 172 mil 522.8 millones de pesos, con una expectativa de 78 mil 519 empleos directos.
Tan solo en 2026, con corte al 6 de agosto, se han confirmado 31 proyectos de inversión por 19 mil 759.5 millones de pesos, que representan 12 mil 291 nuevos empleos directos.
Más allá del monto de capital comprometido, los indicadores muestran una característica relevante para el ecosistema empresarial: la capacidad del estado para convertir condiciones de seguridad y estabilidad laboral en certidumbre para la operación y expansión de las compañías.
Seguridad y paz laboral, activos para hacer negocios
Durante el encuentro empresarial, representantes de COPARMEX destacaron particularmente la seguridad como uno de los principales activos competitivos de Coahuila, al considerar que la confianza en el entorno permite reducir riesgos para las empresas y genera mejores condiciones para trabajadores y familias.
De acuerdo con los indicadores presentados, Piedras Negras, Saltillo y Torreón se encuentran entre las ciudades más seguras del país.
A esta condición se suma uno de los indicadores laborales que distingue a la entidad: 31 años sin huelgas, resultado de una relación construida a partir del diálogo entre trabajadores, empresas y autoridades.
Para las empresas, la estabilidad laboral representa un elemento de certidumbre particularmente relevante en sectores industriales intensivos en capital, donde las interrupciones de producción pueden afectar cadenas de suministro, entregas y compromisos comerciales.
La combinación de seguridad y paz laboral adquiere mayor importancia en un escenario en el que las empresas buscan ubicaciones capaces de ofrecer continuidad operativa y condiciones previsibles para inversiones de largo plazo.
Una plataforma industrial orientada a sectores estratégicos
La competitividad de Coahuila no depende únicamente de sus condiciones de seguridad. El estado cuenta además con una estructura industrial vinculada a sectores estratégicos, particularmente la fabricación de vehículos y autopartes, tanto de tecnologías tradicionales como eléctricas.
La entidad también mantiene una posición destacada en comercio exterior al ser el principal estado exportador de equipo de transporte y ocupar el segundo lugar nacional en exportaciones totales, de acuerdo con los datos presentados durante el encuentro.
Esta especialización industrial representa una ventaja en el contexto de la reorganización de las cadenas globales de suministro y de la creciente integración productiva de América del Norte.
Para las empresas que buscan establecer operaciones en México, la existencia de proveedores, infraestructura industrial, mano de obra especializada y conectividad con mercados de exportación puede ser tan determinante como los incentivos disponibles para instalarse en una entidad.
La coordinación público-privada como factor de competitividad
El presidente nacional de COPARMEX, Juan José Sierra Álvarez, y representantes del organismo empresarial destacaron la necesidad de preservar la coordinación entre iniciativa privada y autoridades para mantener las condiciones que han permitido a Coahuila atraer capital.
El gobernador Manolo Jiménez Salinas señaló que el trabajo conjunto entre ciudadanía, sector privado y gobierno es fundamental para continuar fortaleciendo al estado.
En este esquema se encuentra el Pacto Coahuila, junto con estrategias de capacitación, reconversión laboral y diversificación económica, mecanismos orientados a responder a las necesidades de un mercado laboral que enfrenta transformaciones derivadas de la evolución tecnológica y productiva.
La lógica empresarial es relevante: atraer una inversión no representa el final del proceso. El reto consiste en generar las condiciones para que esa inversión permanezca, amplíe operaciones, desarrolle proveedores locales y genere empleos de mayor valor agregado.
Las Claves de ENCLAVE
El principal activo que está construyendo Coahuila no es únicamente el volumen de inversión anunciado, sino la combinación de factores que hacen posible que una empresa pueda planear a largo plazo.
Los 172 mil 522.8 millones de pesos comprometidos entre 2024 y 2026 reflejan una capacidad de atracción de capital que encuentra respaldo en tres variables: seguridad, estabilidad laboral y plataforma industrial.
Para los inversionistas, esta combinación reduce incertidumbres asociadas con la continuidad operativa. Para las empresas instaladas, mejora las condiciones para ampliar capacidad. Para las PyMEs, abre oportunidades de incorporarse como proveedoras a cadenas productivas vinculadas con sectores como automotriz, autopartes y movilidad eléctrica.
También existe un efecto regional. Cada nuevo proyecto industrial puede generar demanda adicional de servicios logísticos, transporte, mantenimiento, construcción, capacitación, tecnología y servicios profesionales, ampliando el impacto económico más allá de la empresa que realiza directamente la inversión.
Sin embargo, preservar esta ventaja exige continuidad. La seguridad debe mantenerse como una política institucional; la paz laboral requiere diálogo permanente; y la competitividad industrial demanda infraestructura, talento y proveedores capaces de acompañar el crecimiento.
La oportunidad: convertir inversión en ecosistema empresarial
El siguiente desafío para Coahuila será profundizar el efecto multiplicador de los proyectos que están llegando al estado.
Los 78 mil 519 empleos directos asociados a las inversiones confirmadas entre 2024 y 2026 representan una oportunidad para fortalecer el mercado laboral y elevar la especialización de la fuerza productiva.
Para maximizar ese impacto, será determinante que una mayor proporción de las PyMEs locales pueda integrarse a las cadenas de suministro, que los programas de capacitación respondan a las necesidades reales de la industria y que la infraestructura acompañe el crecimiento de las nuevas operaciones.
La celebración de los 90 años de COPARMEX Coahuila Sureste ocurre así en un momento en el que la relación entre empresa y gobierno adquiere una dimensión estratégica: la competitividad de una región no se construye únicamente atrayendo inversiones, sino generando las condiciones para que esas inversiones encuentren certidumbre, talento, proveedores y capacidad para crecer.
Para Coahuila, la seguridad y la paz laboral representan la base; la industria, la infraestructura y el capital humano son los elementos que pueden convertir esa certidumbre en crecimiento económico sostenido.





