Ciudad de México.
El entorno macroeconómico nacional atraviesa una fase de marcada vulnerabilidad. A pesar de que las cifras del Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre mostraron un rebote coyuntural impulsado por actividades específicas, el análisis estructural revela una realidad preocupante para el ecosistema empresarial: un crecimiento económico débil, acompañado por un acelerado deterioro del mercado laboral donde la informalidad se consolida como la principal fuente de empleo, socavando el bienestar de los hogares mexicanos.
La Paradoja del Crecimiento: Rebote Estadístico vs. Realidad Estructural
De acuerdo con el Análisis Económico Ejecutivo del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), la estimación oportuna del INEGI ubicó el crecimiento del PIB en el segundo trimestre a una tasa trimestral de 1.5% y un incremento anual de 2.1%, el mayor avance desde el último trimestre de 2023. Sin embargo, este desempeño contrasta fuertemente con el acumulado de la primera mitad del año, cuyo crecimiento se rezagó a un modesto 1.2%, constituyendo el segundo registro más bajo desde 2020, año marcado por la crisis pandémica.
Para los tomadores de decisiones, este contraste evidencia que la economía opera sin un motor interno robusto. La debilidad en la formación de capital y los elevados costos laborales mantienen a las unidades productivas en una posición de cautela, incapaces de generar un ciclo expansivo sostenible.
Deterioro Laboral y el Auge de la Informalidad
El reflejo más crítico de este débil dinamismo se observa en el mercado laboral. Lejos de consolidar plazas de calidad, las cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para junio de 2026 encendieron las alarmas al registrar una reducción de 319,633 personas ocupadas respecto al mes anterior, desmintiendo las expectativas de un repunte masivo asociado a eventos coyunturales como el Mundial de Futbol. En la comparación anual, la población ocupada total disminuyó en 83,751 personas.
El núcleo del problema radica en la estructura de la ocupación:
- Dominio Informal: La economía informal concentra actualmente al 55% de la población ocupada (33.059 millones de personas), registrando un incremento anual de 105,347 ocupados, mientras que la población ocupada formal sufrió una contracción de 189,098 personas en el mismo lapso.
- Precarización Médica: La pérdida de formalidad se traduce directamente en vulnerabilidad social. La población ocupada con acceso a instituciones de salud se redujo en 179,130 personas, en tanto que aquellos carentes de este derecho básico aumentaron en 219,628.
- Contracción Salarial: La estructura de ingresos profundiza la precariedad. El segmento de ocupados que percibe hasta un salario mínimo escaló al 52.4% de la ocupación total (excluyendo no ingresos), una cifra drásticamente superior al 19.8% registrado al cierre de 2018. Si se considera el umbral de hasta dos salarios mínimos, el porcentaje alcanza el 89.3%.
La Distorsión de las Cifras del IMSS
El informe del CEESP también cuestiona la lectura tradicional de los registros del IMSS. Si bien al cierre de junio se reportaron 22.77 millones de trabajadores afiliados (un incremento mensual de 61,023 registros), un análisis detallado demuestra que 40,496 de estas altas correspondieron a trabajadores de plataformas digitales que ya realizaban actividades laborales y únicamente cumplieron con el trámite administrativo de registro, desvirtuando la narrativa de creación neta masiva de nuevos puestos corporativos.
Perspectiva Estratégica para el Sector Empresarial
Para el liderazgo empresarial y los inversionistas, el deterioro del mercado laboral y la expansión de la informalidad representan un riesgo sistémico. Un mercado con ingresos comprimidos y sin seguridad social limita de forma directa el poder de compra interno, frenando el consumo masivo.
«Para fortalecer un entorno laboral formal de calidad es fundamental un ambiente de negocios que estimule la inversión productiva, facilite la creación de nuevas empresas y consolide la operación de las existentes en la formalidad», subraya el análisis del CEESP.
Sin incentivos claros para la inversión privada y una reducción de cargas regulatorias y laborales que hoy asfixian a las unidades productivas, la economía mexicana seguirá atrapada en un círculo vicioso de bajo crecimiento y precarización laboral.
Indicadores Clave del Mercado Laboral y Economía (Junio 2026)
| Indicador | Dato / Métrica | Implicación Estratégica |
| Crecimiento PIB (1H 2026) | 1.2% acumulado | Segundo registro más bajo desde 2020; economía operando con cautela. |
| Variación Ocupación (Mensual) | -319,633 personas | Contracción abrupta de la ocupación total en junio. |
| Población en Informalidad | 55.0% (33.06 millones) | La informalidad absorbe el impacto del débil crecimiento. |
| Ocupados con Salario Mínimo | 52.4% del total | Profunda contracción del poder adquisitivo y alta vulnerabilidad. |
| Afiliados IMSS (Junio) | +61,023 registros | Distorsionado por la regularización de 40,496 trabajadores de plataformas. |
Referencia: Centro de Estudios Económicos del Sector Privado [CEESP]. (2026, 3 de agosto). Análisis Económico Ejecutivo: Entorno de débil crecimiento y deterioro del mercado laboral. Ciudad de México: CEESP.





