Torreón, Coahuila.
La toma de protesta de Miguel Ángel Riquelme Solís como presidente municipal de Torreón marca el inicio de una nueva etapa para la principal ciudad de La Laguna, pero también representa la consolidación de una alianza política e institucional que ya demostró resultados en el pasado y que ahora busca fortalecer el desarrollo económico, la seguridad y la calidad de vida en uno de los municipios más estratégicos del norte del país.
Acompañado por el gobernador Manolo Jiménez Salinas, Riquelme asumió formalmente la responsabilidad de encabezar el Ayuntamiento de Torreón con un mensaje centrado en la continuidad, la gobernabilidad y el trabajo coordinado entre los distintos órdenes de gobierno.
Más allá del relevo institucional, la ceremonia envió un mensaje de estabilidad para los sectores productivos de la región: Estado y Municipio trabajarán bajo una visión compartida que coloca a la seguridad, la inversión y la coordinación como los principales pilares para mantener la competitividad de Torreón.
Una fórmula que ya dio resultados
La relación política entre Manolo Jiménez y Miguel Riquelme no inicia con esta nueva etapa administrativa.
Ambos construyeron una estrecha coordinación cuando Riquelme encabezaba el Gobierno de Coahuila y Manolo Jiménez era presidente municipal de Saltillo, periodo durante el cual impulsaron proyectos conjuntos de infraestructura, seguridad y desarrollo económico que fortalecieron la cooperación entre el Gobierno estatal y los municipios.
Hoy los papeles se invierten: Manolo Jiménez encabeza el Ejecutivo estatal y Miguel Riquelme regresa al gobierno municipal de Torreón, pero la apuesta permanece intacta: mantener una coordinación permanente para acelerar proyectos estratégicos y responder con mayor eficacia a los retos de la región.
«Ahora va a ser al revés, pero con la misma intensidad, por el bien de esta tierra bendita», resumió el gobernador al recordar esa etapa de trabajo conjunto.
Seguridad, el principal punto de coincidencia
Uno de los mensajes más contundentes de ambos mandatarios fue que la seguridad continuará siendo la prioridad absoluta de la agenda pública.
En una entidad que se ha consolidado entre las más seguras del país gracias al trabajo coordinado entre Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Marina, Fiscalía General, Policía Estatal y corporaciones municipales, Torreón seguirá formando parte del modelo estatal de blindaje territorial.
Manolo Jiménez fue claro al señalar que en materia de seguridad «ni un paso atrás», al tiempo que anunció nuevas inversiones para continuar fortaleciendo la infraestructura y capacidades operativas del municipio.
«Miguel tiene toda mi confianza en el tema de seguridad», afirmó el mandatario estatal.
Por su parte, el alcalde Miguel Riquelme sostuvo que preservar la tranquilidad de las familias será el eje central de su administración.
«No existe desarrollo sin seguridad; no existe inversión ni confianza sin seguridad», expresó durante su primer mensaje como presidente municipal.
Añadió que continuará la coordinación con el Gobierno del Estado, el Gobierno Federal y las Fuerzas Armadas para mantener a Torreón entre los municipios más seguros del norte del país.
Un mensaje para los inversionistas
La ceremonia también dejó un mensaje dirigido al sector empresarial.
La presencia del gobernador en la toma de protesta y los compromisos anunciados durante el evento reflejan una relación institucional sólida entre ambos niveles de gobierno, condición que suele ser altamente valorada por inversionistas nacionales y extranjeros.
La coordinación entre Estado y Municipio permite acelerar proyectos de infraestructura, fortalecer la seguridad, agilizar procesos administrativos y generar un entorno de mayor certidumbre para las empresas.
En un contexto donde las ciudades compiten por atraer inversiones vinculadas al fenómeno del nearshoring, la estabilidad política y la capacidad de construir agendas comunes representan ventajas competitivas frente a otras regiones del país.
Manolo Jiménez anunció que ambas administraciones impulsarán una inversión histórica en servicios públicos para Torreón, además de mantener el respaldo financiero del Gobierno estatal para obras estratégicas.
Torreón, pieza clave del desarrollo de Coahuila
Durante su intervención, el gobernador reiteró que Torreón ocupa un lugar prioritario dentro de la estrategia de desarrollo estatal.
Recordó que desde el inicio de su administración se impulsaron múltiples proyectos junto al fallecido alcalde Román Alberto Cepeda González y afirmó que esa dinámica continuará bajo la gestión de Miguel Riquelme.
“Aquí hay una gran alianza entre la sociedad civil organizada, la iniciativa privada y los órdenes de gobierno; todas y todos trabajando en sintonía para hacer lo mejor por Torreón”, señaló.
El mandatario reconoció que existen áreas de oportunidad, pero destacó que Torreón se mantiene como uno de los municipios más competitivos y con mayor dinamismo económico del país, resultado de un esfuerzo conjunto entre gobierno, empresarios y ciudadanía.
Continuidad con experiencia
En su mensaje, Miguel Riquelme reconoció que asume la Presidencia Municipal en circunstancias complejas tras el fallecimiento del alcalde Román Alberto Cepeda González.
«Nadie hubiera querido que esta responsabilidad llegara en estas circunstancias», expresó.
Sin embargo, aseguró que regresa al servicio público con experiencia, serenidad y un profundo conocimiento de las necesidades de la ciudad.
“Nuestro objetivo será mantener el rumbo de un municipio que ha avanzado; consolidar aquello que ha dado resultados y corregir lo que la sociedad exige mejorar”, afirmó.
El alcalde también reconoció el liderazgo del gobernador Manolo Jiménez, al señalar que Coahuila vive una etapa de estabilidad institucional, crecimiento económico y fortalecimiento de la seguridad.
“Su liderazgo ha permitido construir un estado fuerte en seguridad, competitivo en inversión y con visión de futuro”, sostuvo.
Asimismo, garantizó que Torreón seguirá siendo un aliado permanente del Gobierno estatal en la estrategia para combatir a la delincuencia organizada y proteger la actividad económica de la región.
“Gobernador, te garantizamos que Torreón no será la puerta de entrada de grupos criminales, ni mucho menos aval de extorsionadores que afectan a nuestra producción y a nuestra sociedad. Aquí se toparán con pared”, afirmó.
Estado y municipio: una alianza para consolidar el desarrollo
La toma de protesta de Miguel Ángel Riquelme no sólo representa un cambio administrativo, sino la consolidación de una alianza institucional basada en una visión compartida sobre el futuro de Torreón y de Coahuila.
Seguridad, coordinación, inversión pública, fortalecimiento de los servicios municipales y colaboración permanente con la iniciativa privada conforman la hoja de ruta que ambos gobiernos plantean para los próximos meses.
En un escenario nacional donde la gobernabilidad y la certeza institucional pesan cada vez más en las decisiones de inversión, la imagen de dos gobiernos trabajando de manera coordinada envía una señal de continuidad y confianza para los sectores productivos.
El mensaje que dejó la ceremonia fue claro: cuando Estado y Municipio comparten objetivos, coordinan recursos y privilegian el trabajo en equipo por encima de las diferencias, quienes terminan beneficiándose son las familias, los trabajadores y las empresas que impulsan el desarrollo de Torreón y de Coahuila.





