Ciudad de México.-
La activación del Plan DN-III-E en Coahuila frente a las intensas lluvias registradas en los últimos días se ha convertido en uno de los ejemplos más relevantes de coordinación institucional ante fenómenos meteorológicos extremos en el país. La respuesta conjunta entre las Fuerzas Armadas, los gobiernos municipales, el Gobierno del Estado y las corporaciones de protección civil ha permitido desplegar una estrategia de atención inmediata para proteger a la población y reducir los impactos de una contingencia considerada atípica por sus dimensiones.
Ante las afectaciones provocadas por las precipitaciones extraordinarias que impactaron principalmente a Monclova, pero también a municipios estratégicos como Piedras Negras, Saltillo y Torreón, elementos del Ejército Mexicano, Fuerza Aérea Mexicana y Guardia Nacional activaron el Plan DN-III-E en su fase de auxilio, reforzando las acciones de emergencia y recuperación en coordinación con las autoridades estatales y municipales.
La activación del operativo, anunciada por las Comandancias de la XI Región Militar y de la 6/a Zona Militar, responde a la necesidad de brindar protección inmediata a las familias afectadas y restablecer las condiciones de seguridad y movilidad en las zonas impactadas por las inundaciones.
Coordinación institucional, eje de la estrategia
Más allá de la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas, la característica central de la respuesta en Coahuila ha sido la coordinación entre todos los órdenes de gobierno, una directriz impulsada desde el inicio de la contingencia por el gobernador Manolo Jiménez Salinas.
La instrucción del mandatario estatal fue clara: movilizar todos los recursos disponibles para atender a la población afectada, privilegiando la protección de la vida humana y la recuperación de las comunidades impactadas por las lluvias.
Bajo esta visión, dependencias estatales, ayuntamientos, corporaciones de seguridad, Protección Civil, Ejército Mexicano y Guardia Nacional han operado bajo un esquema de mando coordinado para responder de manera inmediata a una emergencia que afectó simultáneamente a diversas regiones del estado.
“El Gobierno del Estado mantiene una atención permanente y coordinada para hacer frente a estas afectaciones. Por instrucción del gobernador Manolo Jiménez Salinas, trabajamos de la mano con las autoridades federales, municipales y las Fuerzas Armadas para brindar una respuesta oportuna a la población, priorizando la protección de la vida y el apoyo integral a las familias”, señaló el secretario de Gobierno, Óscar Pimentel González.
Lluvias sin precedentes impactan principales centros urbanos
De acuerdo con los reportes oficiales, el fenómeno hidrometeorológico registró acumulaciones cercanas a siete pulgadas de lluvia en apenas tres horas, una cantidad extraordinaria que superó los parámetros habituales de infraestructura pluvial en distintas zonas urbanas del estado.
Las precipitaciones provocaron inundaciones generalizadas, desbordamiento de arroyos, afectaciones en vialidades, daños en viviendas y complicaciones en diversos servicios públicos.
Las ciudades más afectadas fueron:
- Monclova
- Piedras Negras
- Saltillo
- Torreón
Municipios que representan algunos de los principales motores económicos, industriales y comerciales de Coahuila.
El Plan DN-III-E entra en acción
Como parte de las acciones desplegadas por las Fuerzas Armadas en Monclova, el personal militar realizó la evacuación de 15 personas hacia zonas seguras, además de implementar recorridos preventivos para proteger viviendas y patrimonio familiar.
Asimismo, se llevaron a cabo labores de apoyo en:
- Habilitación de refugios temporales.
- Distribución de suministros.
- Atención a familias afectadas.
- Vigilancia preventiva en sectores inundados.
Las tareas de recuperación incluyeron además:
- Desazolve de 12 viviendas.
- Retiro de aproximadamente 75 metros cúbicos de lodo.
- Limpieza de cuatro coladeras.
- Remoción de tres vehículos atrapados por las corrientes de agua.
- Limpieza de vialidades.
- Desazolve de infraestructura hidráulica.
- Restablecimiento de servicios básicos.
La participación del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea Mexicana y la Guardia Nacional volvió a demostrar la importancia del Plan DN-III-E como uno de los mecanismos de protección civil más eficaces del país ante situaciones de desastre.
Resiliencia para proteger el desarrollo económico
La respuesta desplegada en las regiones Norte, Centro, Sureste y Laguna no sólo tiene un componente de protección civil; también busca preservar la estabilidad económica y social de una entidad que se ha consolidado como uno de los principales polos industriales del país.
Coahuila alberga importantes cadenas productivas vinculadas a la industria automotriz, manufactura, logística, metalmecánica y comercio internacional, sectores que requieren infraestructura funcional y condiciones de estabilidad para mantener su operación.
Por ello, la rápida reacción de las autoridades ha permitido contener los efectos de la contingencia y acelerar los trabajos de recuperación.
La emergencia provocada por las lluvias extraordinarias ha puesto a prueba la capacidad institucional del estado. Sin embargo, la articulación entre el Gobierno de Coahuila, los municipios, las Fuerzas Armadas y las dependencias federales ha permitido establecer una respuesta integral orientada a proteger vidas, salvaguardar el patrimonio de las familias y restablecer la normalidad en el menor tiempo posible.





