Saltillo, Coahuila
Coahuila se consolida como el estado más seguro de México y líder indiscutible en el norte del país, un factor determinante para la atracción de inversiones y el desarrollo económico. Los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) lo confirman, al ubicar a tres de sus ciudades entre las seis con mayor percepción de seguridad a nivel nacional. Este logro es el resultado de una estrategia integral y la visión del gobernador Manolo Jiménez Salinas, quien ha fomentado una coordinación efectiva entre las fuerzas armadas, los municipios, el sector productivo y la sociedad civil, creando un entorno de certeza que beneficia directamente al clima de negocios y la calidad de vida de sus ciudadanos.
La estrategia de seguridad implementada en Coahuila ha posicionado a Piedras Negras como el segundo municipio con mayor percepción de seguridad en el país y la frontera más segura de México. Saltillo, la capital, se mantiene como la ciudad más segura y la cuarta a nivel nacional en percepción de seguridad. Además, Torreón ha escalado al sexto lugar, demostrando un avance significativo en la confianza ciudadana. Estos indicadores superan a los de estados como Yucatán y Baja California Sur, con los que Coahuila compite por el pódium de las entidades más seguras.
La Seguridad como Pilar Estratégico para la Inversión
Para el sector empresarial, la seguridad es un factor crítico en la toma de decisiones de inversión. Un estado con bajos índices de criminalidad y una alta percepción de seguridad ofrece un entorno propicio para la operación de empresas, la protección de activos y la tranquilidad de sus colaboradores. Coahuila ha comprendido esta ecuación, invirtiendo significativamente en infraestructura, equipo, capacitación y mejores condiciones para sus fuerzas policiales, robusteciendo un modelo de seguridad vanguardista que destaca a nivel nacional e internacional.
La coordinación entre los tres órdenes de gobierno, sumada a la participación activa del sector productivo y la sociedad, ha sido fundamental para mantener este modelo. El fortalecimiento de la seguridad a través de la prevención, la proximidad, la inteligencia y la fuerza no solo garantiza la paz social, sino que también proyecta una imagen de estabilidad y confiabilidad que atrae capitales y fomenta la expansión de negocios. Esto se traduce en:
- Mayor Certeza Jurídica: Un entorno seguro reduce los riesgos asociados a la delincuencia, lo que es valorado por los inversionistas.
- Protección de Cadenas de Suministro: La seguridad en las carreteras y zonas industriales minimiza las interrupciones y pérdidas.
- Atracción de Talento: Profesionales y directivos buscan lugares seguros para vivir y desarrollar sus familias, lo que facilita la retención de capital humano.
- Impulso al Turismo de Negocios: Un estado seguro es más atractivo para la realización de eventos, congresos y reuniones empresariales.
Un Modelo de Éxito con Visión de Futuro
El liderazgo del gobernador Manolo Jiménez Salinas ha sido clave en la consolidación de Coahuila como un referente en seguridad. Su visión de un trabajo en equipo y coordinación ha permitido que el estado no solo mantenga sus logros, sino que continúe avanzando en la mejora de las condiciones de vida y el desarrollo económico. Este modelo de seguridad, respaldado por datos concretos del INEGI, es un testimonio de cómo la gestión pública estratégica puede generar un impacto positivo y tangible en el bienestar de la población y en la competitividad de una región.
Para los empresarios e inversionistas, Coahuila representa una oportunidad estratégica en México, un estado donde la seguridad no es solo una promesa, sino una realidad que se traduce en un ambiente favorable para el crecimiento y la prosperidad. La continuidad de este modelo es esencial para que Coahuila siga siendo un imán para la inversión y un motor de desarrollo para el país.





