Torreón, Coahuila
Con una bolsa superior a los 2 mil millones de pesos destinada a obra social en 2026, el gobierno estatal refuerza su estrategia de desarrollo territorial en Coahuila, apostando por infraestructura básica y conectividad como palancas para elevar la calidad de vida y detonar actividad económica en las regiones.
En la Región Laguna, el arranque de obras en Torreón y Matamoros —encabezado por el equipo del gobernador Manolo Jiménez Salinas— refleja una política pública orientada a cerrar brechas en servicios esenciales y fortalecer la competitividad local.
Infraestructura hídrica: inversión con impacto social directo
Uno de los proyectos prioritarios es la perforación y equipamiento de un pozo de agua en el fraccionamiento Villas de la Joya, en Torreón, con una inversión de 16 millones de pesos que beneficiará a más de 25 mil habitantes.
La obra contempla perforación a 330 metros de profundidad, instalación de equipo electromecánico e integración a la red de agua potable, lo que permitirá atender una de las demandas más sensibles en zonas urbanas: el acceso sostenible al recurso hídrico.
Desde la perspectiva de política pública, este tipo de proyectos no solo resuelven necesidades inmediatas, sino que inciden en variables estructurales como salud, productividad y estabilidad social.
Conectividad y logística: impulso a la actividad económica
En paralelo, se puso en marcha la primera etapa de rehabilitación de la carretera Matamoros–Filipinas, con una inversión superior a los 11 millones de pesos. Esta intervención incluye trabajos de terracería, base hidráulica, carpeta asfáltica y señalización, orientados a mejorar la movilidad y seguridad vial.
El fortalecimiento de esta vía tiene implicaciones económicas relevantes: mejora la conectividad regional, reduce costos logísticos y aumenta la plusvalía de la zona, factores clave para la atracción de inversión y el dinamismo de sectores productivos.
El alcalde de Matamoros, Miguel Ángel Ramírez, subrayó que estas obras responden a un esquema de coordinación entre niveles de gobierno, lo que permite ejecutar proyectos con mayor alcance territorial.
Modelo de inversión regional focalizada
Las obras forman parte del programa estatal de infraestructura social, que en la Región Laguna contempla una inversión de 710 millones de pesos, de los cuales 451 millones se destinan a Torreón y más de 76 millones a Matamoros.
Este enfoque de asignación focalizada busca maximizar el impacto del gasto público, priorizando proyectos con alto retorno social y económico en zonas con necesidades específicas.
Coordinación institucional como eje de ejecución
El despliegue de estas obras se articula a través del programa Mejora Coahuila, encabezado por Gabriel Elizondo Pérez, en coordinación con municipios y dependencias estatales. Este modelo permite alinear prioridades locales con la estrategia estatal, optimizando tiempos de ejecución y cobertura.
Infraestructura social como base de competitividad
Más allá del impacto inmediato, la estrategia del gobierno estatal apunta a fortalecer condiciones estructurales que inciden en la competitividad regional: acceso a servicios básicos, conectividad y entorno urbano funcional.
En un entorno donde las regiones compiten por inversión y talento, estos factores se convierten en determinantes para el crecimiento sostenido.
Coahuila: inversión social con enfoque estratégico
La apuesta por infraestructura social en Coahuila refleja una visión que vincula desarrollo humano con dinamismo económico. Al mejorar servicios esenciales y la conectividad, el estado no solo eleva la calidad de vida, sino que construye condiciones para atraer inversión y consolidar su crecimiento regional.
En este contexto, la ejecución de obra pública deja de ser un ejercicio administrativo para convertirse en un instrumento estratégico de política económica y social.




