México: Contracción y Rendimiento

El bajo rendimiento de México no es un problema de potencial, sino de ejecución.

Ciudad de México

El Informe Trimestral de Banxico (julio-septiembre 2025) confirma una contracción de la actividad económica nacional respecto al trimestre previo 1. Para el inversionista y el empresario, esta es la señal más clara de que la economía mexicana está perdiendo impulso y no está capitalizando su potencial.

Factores Clave y Alertas Estratégicas:

  1. Contracción Industrial: La caída se debe principalmente a la debilidad en la producción industrial (manufacturas y construcción), un sector vital para el nearshoring y la inversión fija.
  2. Inflación Persistente: A pesar de los recortes a la tasa de referencia (7.25%), la inflación subyacente se mantiene estable, indicando que las presiones de precios estructurales persisten.
  3. Consumo Moderado: El consumo privado se desacelera, con una preocupante caída en el consumo de bienes y servicios de origen nacional, compensada por un elevado dinamismo en bienes importados. Esto erosiona la base productiva interna.
  4. Alerta de Desempeño: México se contrae mientras economías comparables de la región, como Colombia (3.6% de crecimiento en el 3T 2025), muestran un sólido crecimiento 2. El rendimiento de México no se alinea con su población, su integración al T-MEC y su proximidad a un mercado estadounidense robusto.

Recomendación Estratégica: La cautela es obligatoria. La decisión de inversión debe enfocarse en sectores con alta exposición a la demanda externa (exportaciones) y exigir mayor certeza en la política económica interna para revertir la debilidad industrial.

La Desaceleración Silenciosa: México se Contrae en un Entorno Global Optimista

El Banco de México (Banxico) ha presentado su Informe Trimestral de julio a septiembre de 2025, un documento que, si bien se enmarca en un contexto de revisión al alza de las perspectivas de crecimiento global, pinta un panorama de preocupante estancamiento para la economía mexicana. La noticia central, y la que debe ocupar la mesa de análisis de todo empresario, es la contracción de la actividad económica nacional en el tercer trimestre del año.

Esta contracción no es un mero ajuste estadístico; es el reflejo de una debilidad estructural que se concentra en el corazón productivo del país: el sector industrial. El informe señala que la caída trimestral del Producto Interno Bruto (PIB) fue resultado directo de una contracción en la producción industrial, impulsada por la debilidad de las manufacturas y, de manera crucial, de la construcción. Para los inversionistas que buscan capitalizar el fenómeno del nearshoring, esta debilidad en la infraestructura y la capacidad productiva es una alerta roja que exige una reevaluación de los riesgos.

Factores de Riesgo y Oportunidad para el Capital

La política monetaria de Banxico, que ha continuado con el ciclo de recortes a la tasa de referencia, llevándola a 7.25%, busca estimular la economía. Sin embargo, el efecto de estos recortes se ve mitigado por la persistencia de la inflación subyacente, que se resiste a ceder. Esto sugiere que las presiones inflacionarias no son solo transitorias, sino que están arraigadas en la estructura de costos y la demanda interna.

En cuanto al consumo, el informe revela una moderación en su ritmo de expansión. Lo más relevante para el empresario es la composición de este consumo: se observa una caída en el consumo de bienes y servicios de origen nacional, mientras que el consumo de bienes importados mantiene un elevado dinamismo. Esta tendencia es insostenible, ya que implica que la demanda interna está beneficiando a productores extranjeros, drenando recursos del país y debilitando la cadena de valor nacional.

Un Gigante Dormido en la Puerta de la Oportunidad

Aquí es donde el análisis debe ser incisivo. México, con su vasta población, su integración privilegiada al mercado más grande del mundo a través del T-MEC y el potencial inigualable del nearshoring, debería estar liderando el crecimiento en América Latina.

No obstante, la realidad es otra. Mientras México registra una contracción en el 3T 2025, economías comparables de la región muestran un desempeño notablemente superior. Colombia, por ejemplo, reportó un crecimiento interanual del 3.6% en el mismo trimestre, superando sus propias expectativas. Incluso el mercado estadounidense, nuestro principal socio comercial, mantiene un ritmo de expansión robusto.

La pregunta estratégica que debe hacerse todo inversionista es: ¿Por qué un país con las ventajas geopolíticas de México no logra traducir la expansión de su vecino del norte y el fenómeno de la relocalización en un crecimiento sostenido y superior al de sus pares regionales?

La respuesta, que se desprende de la lectura crítica del informe de Banxico, apunta a la falta de certeza y la debilidad en la inversión fija. El capital, tanto nacional como extranjero, es sensible a la estabilidad regulatoria y a las señales claras de política económica. Si la producción industrial se contrae, es una señal inequívoca de que el capital no está fluyendo a la velocidad y magnitud que el potencial del país demanda.

El bajo rendimiento de México no es un problema de potencial, sino de ejecución. La contracción del 3T 2025 es un llamado de atención para que el gobierno y el sector privado alineen sus estrategias y permitan que el país capitalice su posición única en el tablero económico global.

Para el empresario, la estrategia debe ser doble: mantener la eficiencia operativa y la exposición a la demanda externa, pero al mismo tiempo, exigir un entorno de negocios que promueva la inversión a largo plazo y detenga la erosión de la base productiva nacional.