¡Encrucijada Geopolítica! ¿De qué Lado Juega México?

¿Está México apostando por la libertad o legitimando regímenes autoritarios? Las implicaciones para la geoeconomía y la geopolítica son ineludibles.

Ciudad de México.

La política exterior de México ha tomado un giro decisivo que resuena en los círculos geopolíticos y económicos de América Latina y el mundo. La presidenta de México ha declarado su tajante negativa a asistir a la próxima Cumbre de las Américas, a celebrarse en diciembre en República Dominicana, argumentando su desacuerdo con la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Esta postura, aunque justificada por la mandataria como una cuestión de principios, abre un debate crucial sobre el posicionamiento de México en el escenario global y sus posibles repercusiones para analistas e inversionistas.

La Cancillería dominicana, al anunciar la no invitación a estos tres países, justificó su decisión en la necesidad de «priorizar el éxito del encuentro» y «favorecer la mayor convocatoria», en un contexto de «polarización política». Sin embargo, la respuesta de México ha sido contundente, dejando en el aire la pregunta sobre el nivel de representación que tendrá el país en el foro.

La Señal al Mundo: ¿Libertad o Autoritarismo?

La ausencia de la máxima representante de México en un evento de tal magnitud no es un hecho aislado; es un mensaje cargado de simbolismo que se interpreta de diversas maneras en las capitales del mundo y en los centros financieros:

  • Brújula Moral en Cuestión: Expertos internacionales se interrogan sobre la alineación de México con regímenes que, como el de Venezuela, enfrentan acusaciones de liderar organizaciones criminales por parte de Estados Unidos. Esta cercanía, o al menos la defensa de su inclusión, plantea dudas sobre la «brújula moral» de México y su compromiso con los valores democráticos y la libertad.
  • Impacto en la Relación con EE.UU.: La decisión de la presidenta mexicana contrasta fuertemente con los intereses de su socio y vecino comercial más importante, Estados Unidos. En un momento donde la relación bilateral es clave para la estabilidad económica de México, especialmente con Donald Trump, quien ya ha demostrado su capacidad de negociación con «dos brazos» (aranceles y fuerza militar), esta postura podría generar fricciones y desconfianza.
  • Percepción de Riesgo para Inversionistas: Para los inversionistas, la política exterior de un país es un indicador de su estabilidad y previsibilidad. Una postura que parece desafiar a socios clave o alinearse con regímenes cuestionados puede aumentar la percepción de riesgo, afectando la confianza y, potencialmente, la Inversión Extranjera Directa (IED).
  • Geopolítica y Geoeconomía Regional: La Cumbre de las Américas es un espacio para la concertación regional. La ausencia de México debilita la capacidad de construir consensos y proyectar una voz unificada en temas cruciales para el continente, desde la seguridad hasta el comercio. Esto podría fragmentar aún más la región y dificultar la implementación de estrategias conjuntas.

La presidenta mexicana ha priorizado la no exclusión de países, una postura que, si bien puede ser vista como un acto de soberanía y defensa de la inclusión, también genera interrogantes sobre las prioridades estratégicas de México. ¿Es realmente el momento para México de mostrar apoyo a estos países, o debería fortalecer sus lazos con socios que son vitales para su economía y seguridad?

Analistas, inversionistas y, sobre todo, Estados Unidos, observan atentamente los próximos movimientos de México. La decisión de la presidenta no solo impacta en la diplomacia, sino que envía señales claras sobre el rumbo que el país está tomando en un escenario global cada vez más complejo y polarizado. El tiempo dirá de qué lado juega México y cuáles serán las consecuencias a largo plazo de esta audaz apuesta geopolítica.