Ciudad de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó este viernes un golpe directo al sistema financiero al anunciar que el paquete económico 2026 incluirá una modificación legal para impedir que los bancos deduzcan de impuestos las aportaciones que realizan al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
Desde Palacio Nacional, la mandataria recordó que la deuda del Fobaproa, originada en la crisis de los noventa y transformada en deuda pública, sigue siendo un lastre que recae principalmente sobre los contribuyentes. “Esa deuda que era privada y se convirtió en deuda pública, hay una parte pequeña que aportan los bancos. Pues no lo van a creer: se deduce de impuestos. ¿Sí me entendieron? La gran mayoría de la aportación al IPAB viene del pueblo de México”, señaló.
10 mil millones de pesos más para las arcas públicas
La reforma propuesta eliminaría esa deducción y permitiría al Estado recuperar alrededor de 10 mil millones de pesos anuales. “No puede ser que haya deducción de impuestos de una aportación que se hace para poder pagar la deuda del Fobaproa. Pues tienes que pagar impuestos de eso”, subrayó Sheinbaum.
La presidenta adelantó que el lunes se presentará el Paquete Económico 2026, y el martes se detallarán los ejes de ingresos y egresos. Además de esta medida, el plan contempla ajustes al programa de regularización de autos “chocolate”, donde –dijo– se han detectado abusos, así como mayores recursos para ciencia y proyectos estratégicos, entre ellos el Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial, previsto para octubre.
¿Un movimiento por necesidad de liquidez?
Aunque el discurso oficial coloca la medida como un acto de justicia fiscal, analistas financieros sugieren que la decisión obedece a la necesidad urgente de aumentar los ingresos públicos en un contexto de presiones fiscales crecientes y compromisos de gasto social.
El sector privado advierte que, si bien el impacto directo sobre la banca es limitado, la señal que envía el gobierno puede generar incertidumbre entre inversionistas sobre futuros cambios en el marco tributario. “Lo que refleja esta medida es que la administración busca dinero fresco, y lo busca en sectores que pueden resistir el golpe político, como los bancos”, apuntan economistas consultados.
Repercusiones para la economía mexicana
El anuncio llega en un momento en que la economía mexicana enfrenta retos de inversión y crecimiento. La decisión de cortar privilegios fiscales a la banca puede ser bien vista por la opinión pública, pero al mismo tiempo puede incrementar la cautela de los mercados financieros y afectar la percepción de México como destino de inversión en el mediano plazo.
Para Sheinbaum, sin embargo, la jugada es estratégica: mostrar firmeza frente a la banca, recuperar recursos y al mismo tiempo financiar sus proyectos prioritarios en ciencia, tecnología e infraestructura social, con miras a sostener su narrativa de “transformación con justicia fiscal”





